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Proeza suiza: nuevo túnel de San Gotardo

 

Le erraron por 55 milímetros en 57 kilómetros bajo los Alpes.

La perforación terminó el 15 de octubre del 2010, pero para inaugurarlo en el 2017 hay que realizar muchas obras complementarias. Es un túnel exclusivamente ferroviario que procura no solo atender la demanda de tráfico creciente, sino muy especialmente, impedir que más y más camiones entren a la impoluta Suiza a ensuciarles el aire. Los suizos son unos fenómenos, en cambio acá privilegiamos a los camiones.

Pensar que los bellísimos pero aislados valles suizos se poblaron con europeos de varios países que huían de la inquisición… o de la justicia. ¿Quién los iba a ir a buscar remontando las cumbres y pasando por senderos de cornisa donde algunos pedían que les vendaran los ojos para no morir de terror? El aislamiento les dio buen resultado, pues zafaron de las cruentas y estúpidas guerras europeas, así como de las dos guerras mundiales. A todos les sirvió la neutralidad suiza que nadie osó violar porque invadir Suiza con los medios modernos hubiera sido un boleto, pero conquistarla era y es otra cosa. ¿Cuántos podrían escapar de los francotiradores de un país que no tiene ejército pero cuyos ciudadanos son todos ellos francotiradores expertos y conocedores del terreno?

Además, ¿para qué invadirlo si es un país ideal para depositar dinero, ir a estudiar en las mejores universidades, internarse en las mejores clínicas, saborear el mejor chocolate, hacer esquí… en fin, para hacer cualquier cosa menos ensuciar? Porque si ensuciás en Suiza, no digo que te tiren con un máuser, pero te fulminan con la mirada. Y digo ensuciar, no bañarse, porque los suizos son impresionantes, pero no son perfectos.

Bien, basta de prolegómenos. Al Túnel de base San Gotardo, el más largo del mundo, lo atravesarán trenes hasta a 250 kilómetros por hora; así que en pocos minutos estarán del otro lado de la montaña, rumbo a Milán, la ciudad más próspera de Italia. Desde Zurich a Milán el trayecto insumirá apenas dos horas y media. Son 57 kilómetros básicos, que suman 152 considerando todos los complementarios. De hecho son dos túneles paralelos que se integrarán el proyecto Alp Transit y comprenderán los túneles ya habilitados de Lötschberg y Monte Ceneri entre los cantones suizos de Berna y Valais.

El viejo y mitológico Puente del Diablo, el que lo siguió y el tunel ferroviario que está funcionando y continuará haciéndolo aún cuando se termine el nuevo.

El Paso de San Gotardo fue una ruta tradicional para llegar a los valles suizos. Antes hubo senderos de montaña, puentes para el vértigo, carreteras horriblemente sinuosas y hasta un túnel ferroviario que está 600 metros por encima de éste y que también da más vueltas que un caracol. Imposible para los actuales trenes de alta velocidad.  También hay un tunel carretero de 17 kilómetros, todo lo cual continuará en funcionamiento, pero ninguna de las dos obras admite la menor comparación con la actual, algo tan revolucionario que empalidece el túnel bajo el Canal de la Mancha.

Para llegar al paso de San Gotardo había que trepar 2.109 metros saliendo de Airolo (Tesino) y Andematt (Uri); es decir que comunicaba a la Suiza germano parlante con la Suiza ítalo parlante y de allí, el camino continuaba a Milán. Se lo usaba poco pues en invierno estaba vedado por la nieve y al derretirse esta, el río Schölen se hacía tan turbulento que en abril y mayo los cadáveres de los ahogados se precipitaban río abajo. De terror.

Cuentan las leyendas que el Diablo se le apareció a un pastor y le propuso construir un puente con la condición de ser el primero en atravesarlo. El montañés estuvo de acuerdo y le propuso una cabra como pago. Para entregarla, la hizo cruzar el puente… antes que al Diablo que, como se sabe, tiene mal carácter. Así que el Diablo tomó una roca gigantesca con el propósito de arrojarla y destruir al puente, sin advertir que una vieja suiza le había dibujado una cruz previendo lo que podía ocurrir.

¡Suiza tenía que ser! Porque los suizos son tan avispados que ni el diablo puede con ellos. La cuestión es que la roca todavía está allí y con la cruz dibujada por si alguien duda de que esto ocurrió realmente. La roca pesa 220 toneladas y hubo que moverla 127 metros para hacer espacio para este nuevo túnel. No se animaron a pedirle al Diablo su concurso, de manera que tuvieron que desembolsar 300.000 francos suizos para moverla.

Por eso el viejísimo puente se llama Puente del Diablo, nombre que perduró para su versión moderna. Quizás el diablo se guardó la afrenta y se la cobró tratando de desviar a los equipos que perforaban la montaña de un lado y del otro: cuando finalmente se reunieron, había una diferencia de 55 milímetros, que si no fuera por Satanás hubiera sido justito justito, como les gusta a los suizos. Y eso que no eran dos los equipos perforadores, sino nada menos que cinco.

¿Porqué cinco? Pues no solamente para terminar más rápido. Estamos hablando de perforar roca durísima hasta mil metros bajo la media de Suiza  y de atravesar no uno sino dos macizos montañosos separados por un valle. Así que no solo se perforó longitudinalmente, sino también verticalmente hasta llegar al nivel deseado y a partir de allí, volver a la perforación horizontal. Así que haber coincidido en un lugar es una proeza multiplicada por cinco.

Según la información de la compañía, habrá un sistema de túneles con dos tubos principales de vía única, conectados cada 325 m aproximadamente por túneles de servicio. Los trenes podrán cambiar de túnel en alguna de las dos “Estaciones Multifunción” ubicadas en Sedrun y Faido. Esas estaciones albergarán equipamiento de ventilación e infraestructura técnica y servirán como paradas de emergencia y rutas de evacuación para casos de emergencia.

Más allá de todos estos méritos y teniendo en cuenta que el diablo está demasiado ocupado actualmente, no debe haber aventura automovilística más alucinante que tomar la Via Tremola  que todavía une Airolo en Italia con Andermatt en Suiza, a través del Paso de San Gotardo, a 2,137 metros de altura. Está construida de adoquines y tendrás que averiguar si está totalmente habilitada antes de emprender el viaje. Si no lo está, podés tomar el túnel de 17 metros de largo… pero te perdés el paisaje.

Datos relevantes

  • Largo: 56.978 m (túnel oeste) y 57.091 m (túnel este)
  • Largo total de túneles y galerías: 151,84 km
  • Inicio de la construcción: 1993 (sondeos), 1996 (preparación) y 2003 (excavación)
  • Finalización de la obra (previsión a 2007): 2016 – 2017
  • Costo total: US$ 6.428 millones
  • Trenes diarios: 200-250
  • Volumen de roca excavada: 24 millones de tn. (13,3 millones de )
  • Número de máquinas tuneladoras (TBM): 4