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La Marsellesa, el himno que Gardel no cantó

 

Al autor lo acusaron de plagiario y hasta lo condenaron a muerte. No lo guillotinaron, pero le pasaron una pensión tan miserable que le prolongaron la agonía. 

Acá tenemos otra original y documentada nota de Alberto Moroy.  Alguno dirá ¿y esto es un viaje? Todo es un viaje, particularmente cuando se trata de algo que si no lo experimentás ahora, se perderá para siempre. Seguro que vos sabés alguna estrofa de La Marsellesa, pero preguntale a tus hijos si saben de qué se trata. Eso es más grave de lo que parece por lo que entraña. A mí de golpe me trasladó hacia mi infancia, cuando acogido en la casa de mi abuela por enfermedad terminal de mi padre, la frágil ancianita sin saber nadie por qué, cada tanto se ponía en posición de firme y con su mejor apostura marcial se ponía a cantar La Marsellesa con toda la fuerza de su quebrada voz. Y mis dos tías y yo, haciendo coro.

Guillermo Aldabe era mi bisabuelo, lugarteniente de Thiébaut y dueño del hotel Malakoff, donde hoy se levanta el Palacio Salvo. En casa de mi abuela, se cenaba con la vajilla de ese hotel… pero ese era el único lujo tangible que le quedaba a mi abuelita. El resto lo llevaba en el corazón y en su memoria. Me contaba cuentos, poesías, cantos y hasta chistes en francés. Lo único que entendía yo, era que todo eso era venerable.

Pero La Marsellesa era otra cosa. Mi abuela sacudía un brazo como si en él tuviera el bastón con el cual se dirige una fanfarria en plena marcha. Al cantar se agigantaba y hasta el más cínico se daba cuenta que ese canto era una arenga y una proclama; era un himno a la libertad; representaba y representa  el fin del despotismo, de la monarquía y los abusos de la aristocracia. Era la voz del pueblo alzándose sobre las injusticias. Y entonces, no importa la música, no importa toda esa porquería que aparece tratando de coprositar todo lo sacro.

“Aux armes, citoyens, / formez vos bataillons, / marchons, marchons! / Qu’un sang impur/ abreuve nos sillons!” Y allá marchábamos los cuatro por el pequeño apartamento. Todavía me sé la primera estrofa y el coro (los franceses no se saben mucho más). Con el tiempo me dí cuenta que era un himno muy militarista y hasta clasista a su manera (¿una sangre impura?). Pero eso no tiene nada que ver;  La Marsellesa está muy por encima de esas cosas y todavía hoy, a muchos se nos llenan los ojos de lágrimas cuando este himno se canta con sentimiento. Es otra manera de decir «Tiranos, temblad» en el idioma de donde empezó todo esto. ¿A qué destino  habremos llegado cuando a nadie lo emocione este himno?

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Por Alberto Moroy

Seguramente muchos de ustedes conocen la letra, otros la tonada y los más  jóvenes, quizás nada de nada, tampoco Gardel la conocía… pese a que según algunos “era francés”. Escucharla en algún acto publico emociona, incluso en los mundiales de fútbol.

En particular la cantábamos hace muchos años en el liceo durante las clases de francés, aunque de su historia nos enseñaban muy poco o muy irreal.  Los detractores dicen que la música es fantástica, pero la letra mmm…Otros que para entenderla hay que haber estado “alla y entonces”. Algunos dicen que es un plagio y el verdadero autor de las notas era el piamontés Giovani Battista Viotti. Abajo tienen un link con la traducción al castellano y tambien el link referido al  supuesto plagio.

La Revolución Francesa

Se conoce como Revolución Francesa al proceso social y político ocurrido en Francia entre 1789 y 1799, cuyas principales consecuencias fueron: El derrocamiento de Luis XVI, perteneciente a la Casa real de los Borbones. La abolición de la monarquía en Francia.  La proclamación de la Iª República. El mismo año de 1789, cuando los colonos norteamericanos publicaban su Constitución, estallaba la Revolución en Francia. Esta tuvo una repercusión tal, que se la considera como el inicio de la época Contemporánea.

El 20 de abril 1792 la Asamblea decretó la guerra al emperador de Austria y más tarde el Rey de Prusia. Esta declaración de guerra, que será el preludio del inexorable aumento en el poder de los revolucionarios, es muy esperado por los oficiales voluntarios, dispuestos a responder a la dignidad. Otra consecuencia importante de esta guerra: la caída de la monarquía el  10 de agosto 1792…

Comienzo de nuestra historia

En la portada, un segmento de la escultura «La marcha de los voluntarios de 1792”.  Su autor fue  Françios Rude en 1832, ubicada en el Arco del Triunfo en Paris, la que podrán ver completa abajo. Este monumento tiene que ver con La Marsellesa, Himno Nacional de Francia desde 14 de marzo de 1879, motivo de la historia de hoy.

Para escuchar mientras van leyendo  ¡¡Edith Piaf!!

La Marsellesa

Imagen de previsualización de YouTube

http://www.youtube.com/watch?v=RowRVZ8cZqE

El 20 de abril de 1792 se declaró en París la guerra a Austria. Cuando el alcalde de Estrasburgo, supo la noticia, invitó a cenar a su casa a un grupo de oficiales, en la noche del 24 del mismo mes. En este grupo  se encontraba Claude-Joseph Rouget de L´Isle, capitán de ingenieros de la guarnición de Estrasburgo.  El alcalde le pidió que creara un himno patriótico para el acontecimiento que celebraban. Rouget de Lisle compuso dicho himno y le dio el título de “Chant de guerre pour l’armée du Rhin” (Canto de guerra para el ejército del Rin) y se lo dedicó al Mariscal Luckner.

Nicolas Luckner, acuarela.1895 / François Mireur

El 22 de junio, un futuro general del ejército francés  de Egipto llamado François Mireur, apenas titulado de la facultad de medicina de Montpellier, se encontraba en Marsella encargado de preparar la marcha de los voluntarios de Montpellier (750 km.  al sur de Paris) y de Marsella (170 km. al este de Monpellier). Había oído el himno en Montpellier durante algunos funerales oficiales. La tropa de los voluntarios lo aprendió y lo usaron como canción de marcha. Y así entraron en París el 30 de julio de 1792, entonando marcialmente el himno compuesto tres meses atrás por Rouget de L’Isle. Los parisinos los acogieron con gran entusiasmo y bautizaron como La Marsellesa.

Estrasburgo hoy, para visitar

 

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 http://www.youtube.com/watch?v=EdUjFuDbaaw

 

Hoteles, por si se tientan

http://www.tripadvisor.com.ar/SmartDeals-g187075-Strasbourg_Bas_Rhin_Alsace-Hotel-Deals.htm

La leyenda

La leyenda dice que Rouget de L´Isle la soñó, dormido de fatiga y de angustia sobre el teclado del piano. Al despertar la trasladó al pentagrama y fue a la casa del barón Dietrich, alcalde de Estrasburgo, quien se la habia pedido. El magistrado, su esposa e hijos y varios ciudadanos escuchan la melodía (Cuadro celebre) que el militar patriota interpreta, un acusado de realista ardiente habia escrito el himno de una revolución anti-monárquica.

Rouget de L´Isle  chantant La Marseillaise pour la première fois à l’hôtel de ville de Strasbourg

El plagio ¿El himno francés es de un italiano?

Cuando en 1792 Claude-Joseph Rouget de L´Isle presentó la partitura del «himno guerrero» que le había encargado el alcalde de Estrasburgo para el regimiento republicano que en ese momento estaba combatiendo a la coalición europea contrarrevolucionaria a orillas del Rin, en el frente alemán, se atribuyó la famosa letra –para la cual también plagió varios versos– pero no la música, al contrario de su costumbre.

Continua ¡Muy Interesante!

http://www.diariodecultura.com.ar/web/news!get.action;jsessionid=A3861E4E0B6F5CFB4D82CEA8444C2756?news.id=16679

Otra versión muy buena de la Marsellesa

Mireille Mathieu canta La Marseillaise

http://www.youtube.com/watch?v=SIxOl1EraXA

El comienzo

En la noche del 24 de abril de 1792 fue engendrada y enseguida se propago hasta llegar a Marsella el 25 de junio del mismo año. Un batallón de voluntarios marselleses aprendiéndola  en plena marcha sobre Paris. El 30 de julio hacia su entrada triunfal en la Ville-Luniere

Arco del triunfo «La marcha de los voluntarios de 1792″

Una luz de hoguera monstruosa, se esparcía en la capital de Francia, al resplandor incandescente de ese incendio. La Marsellesa se hizo popular. Enardeció los odios mitigo el   cansancio de las marchas, dio ritmo a las conquistas de los rebeldes y de los soldados. Desde entonces simboliza el espíritu combativo del pueblo francés, y fuera de las galias es la canción de la democracia. La cantaron los ejércitos napoleónicos por toda Europa y Egipto.

La partitura / La guillotina

¡¡Increible!! La Marseillaise –  jazz manouche version Samson Reinhardt –

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http://www.youtube.com/watch?v=AGOM-dLnDnU

Rouget de L´Isle  se salva de la guillotina  de milagro

Cuando en agosto los marselleses y el populacho de París, asaltan las Tullerías y hacen abdicar al Rey, Rouget ya está harto de tanto horror. Se decepcionó al enterarse que el himno que se utilizaba con violencia y para cometer excesos, fuera el suyo. Eso fue algo que lo deprimió profundamente y se negó a prestar juramento a la República. Prefirió abandonar su carrera militar antes que servir a los jacobinos.

Toma del Palacio de las Tullerías (10 de agosto 1792).Claude Joseph Rouget de Lisle (autor)

La amada libertad, la liberté chérie de su himno, no eran palabras huecas para este hombre sincero: llegó a despreciar a los nuevos tiranos y déspotas de la Convención igual que a las monarquías extranjeras. Expresó abiertamente su desprecio al Comité de Salud Pública cuando su amigo Dietrich, alcalde de Estrasburgo, el padrino de «La Marsellesa»; y todos los demás oficiales y aristócratas que fueron sus primeros oyentes, fueron conducidos a la guillotina.

Entonces sucede lo inaudito: él mismo fue detenido como contrarrevolucionario y procesado. El autor de la Marsellesa es acusado de traidor a la patria y condenado a muerte. Providencialmente y gracias a la apertura de las cárceles que se dio en 1794 cuando cayó el Régimen del Terror, Rouget salvó su cabeza

Asi pasó el resto de su vida

El destino que la vida le tenía deparado al poeta, no fue nada halagador. Tuvo que arreglárselas durante cuarenta años más en la indigencia ya que fue despojado de su uniforme y de su pensión. Pasó el resto de su vida entregado a pequeños negocios y acosado por sus acreedores.

Su muerte (Caras y Caretas)

Vivia tranquilo e ignorado en el pueblito de Choisy le Roi, llevando una existencia difícil La mezquina pensión que le pasaba el gobierno francés, unos 1500 francos al año, apenas le bastaban para cubrir sus escasas necesidades. Aquello era casi la miseria, porque ademas le llegaba disminuido por los impuestos y la escasa puntualidad.

Era un viejito acartonado y sonriente, siempre vestido de de negro habitaba su modesta casita en la Rue des Vertus , punto notable de reunión de los del pueblo. Todas las noches desde el toque de oraciones hasta la hora de la cena Rouget daba cátedra de historia y hababa a sus contertulios de la epopeya revolucionaria, de como nació la Marsellesa y el himno del 9Thermidor ( otra composición suya), de las persecuciones que vivió durante el tiempo de l odio que le profesaba Napoleon y de sus hazañas militares a las ordenes del general Hoche.

El dia 21 de junio de 1830, Rouget tubo que quedarse en cama. Tosía violentamente y tenia fiebre Por la noche estaba gravísimo La noticia corrió por el pueblo, grupos de vecinos se aglomeraban en la puerta de su casa. Entre tanto arriba rodeado por los esposos Voiart, unos fieles amigos y por el medico M. Bovon.

De pronto a lo lejos se escucha voces juveniles entonando un canto, alli en la lontananza se escucha los estribillos de la Marsellesa ¡Aux Armes Citoyens! Formen batallones…  Rouget entreabrio los ojos y extendió la mano hacia la ventana. Luego cuando los ultimos ecos del himno se acallaron, murmuró – Patria… Estrasburgo… Revolución,   fueron sus ultimas palabras. El martes 28 de junio, una vez que se dio tierra al cadaver, los asistentes entonaron el augusto canto de Rouget de L’isle, bajo a la madre tierra envuelto en la Marsellesa, como en una bandera gloriosa.

Asi continuó la Marsellesa

La Marsellesa, prohibida bajo el Imperio y la Restauración, recuperó los honores durante la Revolución de 1830 y Berlioz elaboró una orquestación que dedicó a Rouget de L’isle. Hubo que esperar al 14 de marzo de 1879 para que La Marsellesa fuera reconocida oficialmente como himno nacional y se convirtiera en uno de los símbolos de la República Francesa.

En 1887, una comisión compuesta por músicos profesionales determinó una versión oficial después de retocar el texto melódico y la armonía. El himno actual es una adaptación de la versión de 1887, fiel a los orígenes de la obra y al ritmo más lento, que se toca en las ceremonias oficiales. El carácter de himno nacional volvió a ser ratificado en las consultas de 1946 y 1958.

Berlioz – La Marseillaise

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http://www.youtube.com/watch?v=-mW8D0UNyLk

 

La letra en francés y español

http://es.wikipedia.org/wiki/La_Marsellesa