ir arriba
Uruguay

America del Sur

America del Norte y Central

Europa

Africa

Asia

Oceania

Destacado

Home » Destacado

¡Justo ahora se te ocurrió ir a Egipto!

Qué hacer si te encontraste un país convulsionado y, tras regresar, cómo intentar rescatar el dinero y tiempo perdidos.

En primer lugar, jamás viajes sin un celular cuatribanda de buena calidad que te permita estar permanentemente comunicado y como segunda medida imprescindible, no se te ocurra hacer ahorros y no llevar un seguro de viaje lo más completo posible. Algunos operadores mayoristas de Uruguay te agregan de manera sistemática un seguro que en un caso como éste, o por enfermedad personal o lo que sea, te permite hacerlo en otro momento o aplicar esa inversión en otro destino de tu agrado. Pero eso no te exime de tener un seguro de viaje que abarque todo el resto de los riesgos que casi nunca ocurrirán, pero hay que pensar en ellos.

Lo de Egipto es un caso actual y con protagonistas uruguayos que tuvo buen final a pesar de todo, gracias a que la agencia de viajes tenía muy buenos contactos en el país africano y lograron traerlos de vuelta sin otra consecuencia que un buen susto y una formidable anécdota para contar. Sin perjuicio de que también nuestra embajada también intervino con prontitud y eficacia. Para quienes no fueron nunca y se quedan con esta situación y con los ataques a turistas de parte de musulmanes fanáticos, es importante que sepan que Egipto es un país diferente dentro del mundo islámico. Están muy acostumbrados a los extranjeros, son amistosos, serviciales y eficientes. Te impresionará un poco el alboroto de El Cairo y el polvo en las calles, pero no olvides que por la noche sopla el viento del desierto que lo acumula en todos lados haciendo imposible la limpieza total, pero para que lo sepas, los egipcios jamás olieron como los europeos de hace 20 años.

Los alertas de inseguridad son muy relativos. Por ejemplo en estos días los británicos eran alertados sobre la inseguridad y el tránsito en Uruguay, lo cual no deja de ser cierto si uno no se pone en hipócrita; pero comparativamente con el resto de los países somos una pinturita. Es algo tan ingrato como que recomendáramos a los uruguayos no ir a Londres, Madrid o Nueva York por el riesgo de los atentados terroristas o no ir a la polinesia por los tsunamis y a una belleza como San Francisco por los terremotos.

Sobre el tema de la manera más eficiente de rescatar el dinero o el crédito para un viaje futuro al mismo o a otro destino, nos hicieron llegar, una impresionante investigación periodística realizada por Belén Conti para el portal IProfesional.com. Reseñaremos lo fundamental, pero recomendamos con énfasis su lectura y archivo en http://www.iprofesional.com/notas/111037-iquestPuede-recuperarse-el-dinero-si-se-contrata-un-paquete-turiacutestico-a-un-paiacutes-que-entra-en-crisis.

Belén Conti, igual que nosotros, recomienda no enloquecerse con ofertas increíbles que aparecen en internet y no tienen detrás a una agencia internacionalmente reconocida que las respalde. Esos paquetes suelen no tener devolución y no tenés reclamación posible, pues no están bajo jurisdicción de nuestra Área de Defensa del Consumidor. Al operador le importa un pito el prestigio de una marca que solo fue creada o bien para atrapar incautos o bien para operar con márgenes tan riesgosos que luego pasan estas cosas. Aún así, dicen las fuentes consultadas por Conti, hay que realizar el reclamo. Puede que en la letra chica nos encontremos con la temida cláusula de que no hay devolución por más que todo salga mal en el viaje.

Por eso siempre conviene tener una agencia de viajes y, más aún, ser cliente consecuente de la misma agencia para generar lazosde amistad y condición de viajero frecuente. Así que antes de contratar siempre te sentás con alguien que sabe mucho más que vos, para que te haga las recomendaciones del caso. Por ejemplo acerca de la documentación necesaria, los seguros más convenientes, eventuales condiciones de roaming y las mejores maneras de sacar provecho de una excursión como ésta.

Podés estar fanatizado con las pirámides y desconocer que llegar a Luxor implica otro pasaje aéreo o un adorable paseo en barco por el Nilo. O que si te da el paño, no deberías perderte Abu Simbel o las playas de Alejandría. Deberían explicarte la impresionante aventura consumista del mercado de Jal el Jalili y algunas reglas de convivencia sobre todo para las mujeres, pues aunque Egipto tiene un islamismo mucho más laxo, conserva la percepción chauvinista del cristianismo medieval. Además, ¿te vas a costear un pasaje hasta El Cairo y no vas a aprovechar para conocer o repasar Grecia, Turquía o Italia, las más frecuentes escalas previas o posteriores? Actualmente se puso de moda Croacia como destino complementario en esta zona del mundo. Todo esto te lo puede aclarar el amigo que ya deberías haber hecho en tu agencia de viajes.

Belén Conti explica que en tren de rescatar algo, tenés tres alternativas: a) la reprogramación del viaje, b) la modificación de los destinos y c) la devolución del dinero. Si el pasajero ya salió y se encontró con algo como lo ocurrido en El Cairo, el agente de viajes procura “re-rutearlo” ofreciéndole alternativas. Por ejemplo, en El Cairo la situación era peligrosa, pero en Luxor pudo ser tolerable, solo había que alterar los tiempos previstos. O mandarlo de inmediato para Atenas. Para los cruceros todo fue más fácil; por ejemplo la compañía MSC trazó inmediatos cambios de ruta que fueron del agrado de casi todos los pasajeros, aunque algunos prefirieron interrumpir el viaje de inmediato y solicitar reembolsos que casi siempre son parciales. Ahora, si todavía no saliste, la devolución puede ser de hasta el 100% si se realiza con la anticipación requerida por el contratante. Los contratos no son un adorno, hay que leerlos pues aunque la agencia tenga buena disposición, los hoteles y los servicios pueden cobrar caras las reservas.

Los consultados por Conti recomiendan no cancelar las excursiones planificadas para varios meses después de este tipo de acontecimientos. Suele ser increíble la capacidad de recuperación de los países que sufrieron un terremoto o cualquiera otra tragedia natural o incluso una convulsión política y hasta una guerra civil. En estos casos conviene mirar el contrato con detenimiento o consultar a tu agente, para luego esperar para ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Esto está ocurriendo en lo que fue la cuna de la civilización, de manera que no existe un destino totalmente sin riesgos. Si lo hubiera sería el destino más aburrido del mundo.