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El Tata-dios asesino

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Breve excursión por el horror del fanatismo, sin distinciones geográficas ni temporales. 

Alberto Moroy nos lleva a un lugar turístico como Tandil, pero en el año 1872, cuando la ignorancia, el fanatismo y la ambición sin límites, fueron capaces de gestar una matanza increíble en un pueblito donde nadie podía imaginar un episodio como el que ocurrió.

Como hay indios y gauchos ignorantes mezclados en este asunto, es fácil pensar que estas cosas solo podían ocurrir en este continente y con éstos protagonistas, pero el fanatismo, la ambición y la oportunidad de dar rienda suelta a las peores características humanas, no tienen fronteras geográficas ni temporales, como quedó de manifiesto en las Torres Gemelas, en Medio Oriente y en tantos otros lugares… en este mismo momento.

 Para muestra basta la llamada Matanza de San Bartolomé, cometida contra cristianos protestantes (y ricos) en 1572, un crimen horroroso que al menos sirvió para que las autoridades religiosas tuvieran un poco más de cuidado con el extremo fanático al que se puede llegar. (http://es.wikipedia.org/wiki/Matanza_de_San_Bartolom%C3%A9).   Descripción de esta ilustración en la Wikipedia: Una mañana a las puertas del Louvre, pintura de Edouard Debat-Ponsan, del siglo XIXCatalina de Médicis aparece vestida de negro.
 

Perdón Alberto por la larga introducción, pero me pareció necesaria porque este episodio no se recuerda y menos se imagina una masacre de tal magnitud producida por la ignorancia, la superstición y la brutalidad.

En la portada una composición fotográfica de dos gauchos, el de la izquierda de Molina Campos y el de la derecha de G A Dumont, realizado para este articulo, narrado por el español Rafael Barreda en 1912 y referidos a los sucesos acaecidos en Tandil (Prov. Buenos Aires), con el «Tata-dios» en diciembre de 1872,  donde fueron asesinados al menos 42 gringos  por xenofobia. Del mismo dimos cuenta en un link de articulo ya publicado por viajes, cuyo titulo es «Caníbales y turcos en la Patagonia»  (Ver al pie de este articulo), donde un año antes del de Tandil, asesinaron al menos a cien “turcos “mercachifles” en la Patagonia Argentina

Tandil hoy (123,520 hab.)

Imagen de previsualización de YouTube

http://www.youtube.com/watch?v=8O5HS24h4pw&feature=related

Tandil (Arg.)  era una típica aldea de la época con apenas 1500 habitantes en 1872, se fue poblando gracias al coraje y estoicismo de los criollos e inmigrantes. Una importante porción de sus habitantes eran extranjeros, principalmente de origen europeo. Desde que el brigadier Martín Rodríguez (montevideano) inaugurara el 4 de abril de 1823 el Fuerte de la Independencia, la vida transcurría sin grandes novedades, sólo alguna que otra escaramuza con los malones podía ensombrecer el ánimo de la población. Hasta que en diciembre de 1872 se desato la tragedia

 

Tandil, 350 km. al Sur, de la Capital / Plaza independencia1920

 

Relata Rafael Barreda en 1912

Tandil hace 140 años

“Como el funesto y terrible Callvulcura (Cacique araucano) en las pampas, recorriendo el desiertos, pueblos, estancias, ranchos y tolderías, de tierras tras-andinas, llegara ahora, 40 años despues, un viejo gaucho de elevada estatura (mts.190), flaco y huesudo. Amplio y sucio sombrero de paja chilena, con barbijo de seda negra, cubría su cráneo empoblado de gruesas y  tordillas crines que daban marco a su rostro de “druida indiano” chiripa de lana oscura, cuando no ancho pantalón negro de paño bordado, poncho calamaco o coquetón de astracán (irónicamente, mala calidad) camiseta de algodón a rayas rojas y blancas, botas de cuero grueso, alpargatas y a veces zapatos con ojotas fabricados por él mismo, vestía su amojonado cuerpo, casi siempre encorvado, de piel torrada.

A veces se erguía dominador, y sus labios gruesos y flexibles se alargaban o función en su pulpa, según la sensación latente reflejaba en su mirar felino que se apagaba o difundía en la fría ceniza de una frágil resignación mística, idolátricamente demostrada en las oraciones que hacia frente a una muñeca de pelo, toscamente labrado…. ¡Oh, aquella muñeca, aquella muñeca representaba según el, la verdadera y única imagen de la Virgen de los Milagros!

Pronto se hizo conocer, y su nombre, con todos sus apodos” Tata-dios ”Tata-viejo” «Salvador de la Humanidad» «Medico del Sumo Hacedor». Llego a pronunciarse alli (Tandil), con el mayor respeto y admiración, aun por incrédulos, cuando vieron y palparon sus milagros. Los vecinos cuentan que aquel prodigio con figura de hombre, daba la vista a los ciegos con solo mirarlos, que levantaba al postrado con solo invocarle a la Virgen de los Milagros;  que su mirada tenia el fluido magnético de Cagliostro (Conde Alessandro di Cagliostro 1760),   y que su mano fue la primer mano santa que inventara la » taumaturgia», pues tocando con ella la mas rebelde llaga, la fluxión mas enorme, era suficiente  “Ya estas curado, vete”, le decia al paciente.

La mirada de otro sanador famoso / ¿Asi curaría a los ciegos?

Vagando de rancho en rancho, de chacra en chacra y de casa en casa Jerónimo Solané llego a adquirir el más poderoso prestigio, el del fanatismo Habia encontrado el teatro para sus hazañas y no falto quien desembolso algún terreno para que se asilase Ramón Gómez lo dispuesto a venir al Tandil para atender a su esposa, Rufina Pérez, que sufría de fuertes y permanentes dolores de cabeza, lo trajo a su estancia «La Argentina» o tal ves «San Ciriaco».

Era epoca de elecciones en aquella aldea, y a fe que el que contara con el brujo podia, podia estar seguro que contaría con toda la paisanada Asi llego a pensar el caudillo electoral que lo trajo al bando como elemento irresistible, dándole recursos y tierras para el y sus seguidores y alli se alzo la gran carpa de «Tata-dios» con otras viviendas pertenecientes a sus apóstoles. A  la gran carpa de Tata, iban, en romería, cojos, mancos y demas lisiados con la ciega fe de encontrar sus miembros perdidos; iban ricos y no ricos en búsqueda de de salud, que aunque no la obtuvieran, quedaban asombrados del saber de aquel embaucador caritativo; y tan caritativo era, que cuando los ricos querían recompensar sus consejos con dadivas de dinero, solo aceptaba…. la mitad, no para él, para ofrenda a la Virgen, debiendo emplear la otra mitad en vestir al desnudo, dar de comer al hambriento y beber al sediento.

¡Muy caritativo Tata-dios!.. Pero aconteció que el caudillo político contrario a su protector…., apoyado por el médico de la aldea, que veía irse a toda su clientela, dio la voz de alarma, con respecto a los peligrosos procederes de «coya chileno», el que entre otras transgresiones, pretendía absorberse la mayor parte de los electores y no dejaba enfermo para que lo examinase, el representante de la ciencia de Hipócrates local. Por otra parte el señor juez de paz, asi como el comandante militar, alcaldes de cuarteles, capitan de la partida y demas autoridades, se dieron cuenta de lo primero y so pretexto de que aquel «brujo» era un verdadero peligro para la tranquilidad y seguridad de los vecinos, resolvieron que fuera expulsado del terreno en el que habia plantado su carpa, del pueblo y su jurisdicción.

Giuseppe Andrea Gaspare Fuschini Sambi, (el medico probable) / La montonera

Esto llego a saberlo su protector que era Ramón Gomez, hermano del comandante militar que estaba en las otras filas, y como era hombre rico y respetado, se negó a que se diera cumplimiento a lo ordenado con argumentos como «El santo no incomoda a nadie», como no incomodaba «San Lorenzo» ,» Óleo Sagrado» y demas apóstoles del Tata-dios que habitaban en las viviendas vecinas Y en dimes y diretes el tiempo transcurría, sin darse cumplimiento ejecutivo a la perentoriedad, mientras el «cura» a pesar de estar enterado de todo aquello y de que tenia en su contra a las autoridades, monta en su corcel blanco y seguía visitando a los enfermos, llevándole ropa, y dinero de sus protegidos. En sus ojos felinos desbordaba el rencor a los gringos que no creían en sus milagros, siendo ellos los primeros en adherirse al destierro del «Coya»

Comienza la Montonera

El domingo 31  de diciembre de 1871, convocó misteriosamente en su carpa a sus discípulos o apóstoles mas sobresalientes Eran estos los de la foto (abajo) más:

un alférez del ejercito de linea llamado Pérez, «el adivino», Santos Peralta; Gregorio Larrea Todos ellos hombres de bien, algunos afincados, otros peones y capataces de estancias vecinas.

 

 

Apóstoles de Tata-dios (Foto de epoca numerada)

1) Cruz Gutierrez (2) Juan Villalba (3) Esteban Lasarte (Alias Casimiro Ramos) (4) Antonio Ponce (5) Francisco Rodríguez (alias Anatolio) (6) Gregorio Larrea (7) Juan C. Moreno (8) Pedro Torres (9) Claudio Villaroel (10) Juan Ferreyra (11) Benito Lasaso (12) Juan Arbalo (13) Santos Pereyra

Algo muy grave debía ocurrir cuando «El Tata» los convocaba a aquella hora. En herradura, y el en el centro, siguieron su impulso arrodillándose ante la tosca imagen y musitaron toscas plegarias inventadas por el «Salvador de la Humanidad», invocando en ellas al dios de las venganzas. Terminados los rezos a un gesto de Solané se levantaron y fijaron en el sus ojos, interrogadores y ansiosos, otros alentadores para que hablase y apoyarlo ciegamente en cuanto dijese.

-Hijos míos, murmuro el Tata, con acento gutural y gestos de poseído, la sagrada imagen me a ordenado que los convoque para contaros un sueño muy extraño que he tenido estas noches pasadas.

¿Queréis oírlo?

- Si respondieron todos, ¡habla Tata dios, habla!

- ¡Es que es un sueño horrible hijos míos, espantosamente horrible!

- ¡No importa; habla Tata-dios, habla!, exclamaron.

-Y no es sueño hijos míos, no es sueño repitió, según me ha comunicado la Virgen de los Milagros, sino una profecía de lo que sucederá mañana irremisiblemente para castigo de los que quieren desterrarme de estos lugares tan favorecidos para mi.

-Eso seria si pudieran, dijo un tal Gutiérrez, con aspecto de iluminado, y no podrán porque cuentas con el infinito poder de Dios y de la Virgen de los Milagros… Vos has de burlar todo lo que hagan.

- ¡Cierto!..Repitieron todos los demas

-¡Son los «gringos», hijos míos, los gringos!

-¡Mueran!…, ¡Si!..¡Mueran!, vociferaron aquellos fanáticos

-Oíd mi sueño, hijos míos, oíd mi sueño, repitió Ya sabéis que en la sierra hay una inmensa mole de piedra (La piedra de Tandil, 300 tn.), que se mueve, se mueve como la tierra que vivimos, alrededor de los planetas

- ¡Grandes males, hijos míos, grandes males esperan en cuanto asome el nuevo dia!, exclamo Solane levantando los brazos en un prologado suspiro Habra un diluvio como el que nos cuenta la Biblia, y desaparecerá este pueblo. La maravillosa piedra cesará de moverse en un estremecimiento horrible (1912). Crujirán sus entrañas y caerá al abismo, abriéndose en dos mitades, al surgir de ella el espíritu que la anima hace más de mil años… (Se cayó en 1912 y se partio en tres pedazos, en 2007 levantaron una réplica).

Ese espíritu, hijos míos, que la impulsara en continuo movimiento como el padre divino impulsa la Tierra alrededor de los planetas… Aquellas dos mitades se dilataran inmensamente para que las nuevas razas formen en ella dos pueblos nuevos…. Pero hijos míos, la sagrada imagen me ha dicho que aun podemos contener la ira de Dios… ¿Como? Pereciendo solo los malos….. En mi sueño, sueño horrible, se me han aparecido, ya muertos, el juez de paz Figueroa, el coronel Machado, el comandante Gomez, el medico «Gringo» y todos los demas «Gringos» de estos contornos.

- ¡El comandante militar es hermano de nuestro protector!, ¡Tata!, exclamo el alférez Pérez

- ¿Y que tiene?, pregunto Solane cambiando su gesto de alucinado a una expresion de frío desprecio, para afirmar: ¡Es autoridad!

- ¡Cierto… es autoridad! respondieron los demas, trasmitiéndose a ellos los reflejos de odio, que brillaban en la mirada felina del viejo vengativo

-¡Y los otros… los extrajeros… todos los extranjeros! recalco musitando en éxtasis, como si hablara con sigo mismo. Todos son masones, maldecidos de Dios, y verdaderos autores de todos nuestros males…. ¿Como contener el enojo de Dios? Yo los he visto muertos…. Si hijos míos, al vasco Borda, al gallego Santamarina.

-¡Mi patrón!… exclamo uno de los fanáticos.

- ¿Y que tiene? volvió a preguntar el siniestro salvador.

- Pero… yo me he criado con él y le debo muchos favores.

- Y Dios te manda que seas vos el que lo sacrifique ¡Asi lo quiere nuestra Santa Virgen de los Milagros! y señalándole la salida de su carpa les dijo… Vayan nomas y llamen a mis otros hijos. Reúnanse todos esta misma noche en la sierra del otro lado de Peñalve, junto a la piedra movediza, y decidan. Marchad todos que yo me quedo aqui para implorar a la virgen de los milagros que os acompañe ¡Id, que yo os bendigo, hijos míos!

Coronel don Benito Machado / Ataque a los vascos

Era la última noche del año 1871 y en el local del juzgado de paz se habían hecho preparativos para dar un baile dedicado al prestigioso coronel don Benito Machado, fundador del batallón Sol de Mayo, héroe en cien jornadas contra los indios. Ya eran las dos y media de la madrugada, el momento en que la fiesta debería estar en su esplendor, cuando se sintió venir de la sierra un gran tropel de caballos, confundidos con alaridos salvajes ¿Era acaso un malon de indios? No, era algo peor; una horda de fanáticos, ciegos por la furia, que vociferaban «vivas» y» mueras» en actitud exterminadora. Los capitaneaba Jacinto Pérez, alias «San Lorenzo», el alférez » Adivino» y un tal jose Maria Trejo, hombre de «pelo en pecho» y fanático hasta el caracú. El alférez Pérez llevaba una bandera roja y blanca y vinchas de color rojo y reluciendo en el desnudo pecho cruces y escapularios El alias cruz Gutiérrez  esgrimía lanza y facón y de cuchillo iban armados los demás. Van a cumplir el mandato del brujo degollando a todos los que se encuentren en el mentado baile.

Pero resultaba que, no habiendo llegado el coronel Murgado, la fiesta se había suspendido. Sorprenden allí a un sargento y un soldado que custodian el local. Estos huyen, y ellos logran tomar las armas. Despues sientan sus reales de la desierta plaza y esperan que asome algún extranjero ¡Alli viene uno! Es un músico ambulante italiano  (Santiago Imberti) que llega de un baile organillero. Ni sueña el fin que le espera, al ver tanta gente en la plaza da vuelta al manubrio de su órgano y toca…» la ultima sonata de esta será» ¡Muera el gringo! y lo ultiman, mojando en aquella sangre derramada los ponchos y pañuelos Siguen los «mueras» y «vivas» y se alejan de la plaza como vinieron. Van con destino al sur, donde están las chacras, las estancias y las pulperías de los extranjeros.

Llegan al arroyo Tandil…. Ven venir hacia ellos una tropa de bueyes arreados por ocho troperos vascos, se acercan sigilosamente, los rodean y arremeten no quedando ninguno con vida. Llegan a la casa de don Guillermo Smith, que habia contraído matrimonio esa semana, y a él, a su esposa y a un peón los degüellan. De ahí a la pulpería de un «gringo». Lo toman descuidado, como tambien a sus peones, todos corren la misma suerte Los mas encarnizados asesinos son Lasarte, Montiel, Villalba.

A la 1 del dia primero de enero de 1872 se presentan en el establecimiento de los señores Chapar y Cia, punto denominado » Porta Canale» a cinco leguas de Tandil La famila Chapar se componia de su mujer y cinco hijos, le solicitaron caballos, el señor Chapar no se opuso, el capataz marcho a cumplir la orden y cuando menos podia imaginárselo se arrojaron sobre él y los peones ultimándolos. Se dirigieron a la casa donde estaba Chapar y su familia y algunas mujeres vascas francesas como el Chapar fue ultimado de un trabucazo. La esposa y sus hijos, el mayor de siete y el menor de seis meses asi como el resto fueron muertos a puñaladas y otros degollados Destrozaron cuanto mueble habia, sacando los cadáveres al campo colocándolos de dos en dos.

 

La mujer del vasco francés Chapar / Ramón Santamarina / Jacinto Pérez, «San Jacinto» (un apóstol)

Muchos vecinos de aquella aldea como Agustín Arcazeti, Antonio Ledesma, Juan Echeto Juan Sanchez y otros muchos fueron  ultimados. Luego marchan a la estancia del señor Santamarina quien no estaba, lo esperan cuando llega pero Santamarina advertido logra ensillar su mejor caballo y «vuela».

Mientras esto pasaba los vecinos en la plaza piden a gritos la inmediata persecución de los asesinos. La guardia nacional y muchos vecinos armados con lo que pueden salen en persecución de los asesinos. Las fuerzas van a batirlos, con el propósito de tomarlos vivos o muertos. Los bandidos ven su causa perdida pues habían muerto nueve de ellos y el primero el sanguinario de San Lorenzo. Tratan de huir pero todos caen prisioneros. Todos no; el alférez Pérez, alias el Adivino, con quince mas no paran hasta internarse en las tolderías de los indios. Más de ochocientos vecinos esperan en la plaza de Tandil, cuando por una de las calles vieron venir hacia ellos al formidable Tata-dios, montando su corcel.

- ¡El es el único causante de todo!, murmuraba la muchedumbre

-¡Que muera!, exclamaron los otros arrojándose a el amenazadores. Y ya brillaban las dagas cerca de las monturas, cuando Solane, como si se despertara de un sueño se detuvo, clavó la mirada en ellos y muchos retrocedían: es que tenía el prestigio de lo sobrenatural. Los más despreocupados se le arrojan encima Solane es desmontado, van a lincharlo cuando en ese momento se presenta el capitan Cuestas jefe de la partida, logra arrebatarlo y conducirlo al depósito de presos.

Vaya y dígale al comandante Gómez que el principal de la gavilla se encuentra preso, ordena Cuestas a un subordinado. No tengo caballo responde este, súbase en ese ¿El del brujo señor? ¿Y que tiene? ¡Que me va a desgraciar seguro!

-Monta o te voy a desgraciar yo, pedazo de bruto, poniéndole el revólver en el pecho.

Relato del cochero 

«Los cadáveres, todos con los ojos abiertos, estaban revelando  el espanto  de tan pavorosa muerte. Los cuerpos, con el fuerte calor de esos días, hinchados y descompuestos, despedían un olor casi insoportable. ¡En fin, un cuadro que jamás se borrará de mi imaginación!». Asimismo dejó constancia en sus apuntes, del valor del joven que condujo el carro con los cadáveres, un tal Luis Dunet, empleado de don Juan Gardey.

Cortejo fúnebre en Tandil 2 de enero de 1872

Los fusilamientos

La justicia de la Capital se abocó rápidamente, nombrando juez especial al doctor Isla Cerca de cuarenta eran las victimas sacrificadas, otros dicen 32  Despues de varias dilaciones se produce la sentencia Juan Villalba, Cresencio Montiel (Cruz Gutierrez) y Esteban Lasarte son condenados a muerte, otros a quince años de presidio, algunos a tres, y uno unos pocos a un año, seis  fueron absueltos.

El 13 de setiembre en la Plaza Principal y ante una extraordinaria concurrencia, crónicas de la época hablan de 800 vecinos, mayoritariamente extranjeros, el pelotón de fusilamiento de ocho integrantes para cada reo, cumplió la sentencia primero con Cruz Gutiérrez y luego con Esteban Lasarte, el tercer condenado, Juan Villalba, había fallecido en prisión.  Los 200 Guardias Nacionales apostados para la ceremonia, pasaron frente a los cadáveres sin siquiera mirarlos…

El destino de Jerónimo Salome

Jerónimo Salome (el Tata-dios) era hijo de un francés y una araucana. No se le encontraba su culpabilidad, en breve el juez especial lo dejaría libre, varios querían lincharlo. En la madrigada del 6 de enero del mismo año, varios vecinos se acercaron sigilosamente a la ventana  de la prisión donde estaba alojado y una descarga retumbó, desapareciendo estos inmediatamente. Cuando el Capitan Cuestas y el Comandante Gomez llegaron Solane estaba acribillado a balazos.

En el Museo Histórico del Fuerte de la ciudad de Tandil aún se conserva la frazada agujereada con nueve balazos y el expediente del juicio.

Caníbales y turcos en la Patagonia Argentina

http://viajes.elpais.com.uy/2012/06/07/canibales-y-turcos-en-la-patagonia/