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A vela y a lo que pidas por las islas griegas

Son solo cinco camarotes; un fondo común para los gastos y decisiones cotidianas sobre la mejor manera de sacarle provecho a la jornada. Es un crucero, pero insólito.

¿O sos tan bacán que podés solventarte un crucero de una semana totalmente privado? Allá vos, pero si bien  es cierto que hay riesgo al compartir un espacio reducido con alguien que te cae un poco pesado, recordá que la intimidad absoluta con tu pareja puede ser una prueba de fuego de otra naturaleza. Desde otro ángulo, hacelo ahora si te da el bolsillo, mirá que la juventud no es eterna. Y si querés empezar por algo más rioplatense, consultalo a Alberto Moroy que sabe pila y ya escribió sobre eso.

Podrás imaginarte que no hicimos este viaje y que estamos tocando de oído; pero nos animamos porque lo encontramos en la web http://www.grecotour.com/veleros-grecia/plaza-a-plaza-flotillas.htm y quedamos impactados con los placeres que promete el viaje. Por otra parte, Grecotour se especializa en excursiones desde España, de manera que no tendrías problemas de idioma y si encontrás algún español antipático, mejor revisá tu comportamiento y corregí las mañas. Ellos dicen que los organizan hace más de una década y nunca observaron problemas. Tené en cuenta que también puede ser una rara oportunidad para poner a prueba y perfeccionar tu segundo idioma, sea cual sea. Pero ¡cuidado! la pandemia trastoca todos los planes de un momento al otro… eso de la intimidad puede causar cambios en los planes.

¡Pero cómo vas a tener problemas con esos paisajes y esa actividad cotidiana que no te deja tiempo para los malos pensamientos! La cosa comienza en la mañana y te puede tocar preparar el desayuno que, al igual que el almuerzo, se prepara con las vituallas que compraron de común acuerdo con un “fondo común”. No te preocupes demasiado por tu responsabildad, en un grupo todos ayudan a tomar las mejores decisiones y siempre está el capitán, que domina el idioma local, tiene la experiencia y la confianza de la agencia de viajes. Es además el depositario del fondo.

Unos 220 euros por persona, dicen los de Grecotour, alcanzan para que el fondo común solvente no solo las compras de alimentos, sino la reposición de agua dulce, combustible, tasas portuarias, las comidas en los restaurantes y las visitasa los lugares arqueológicos que el grupo quiera realizar en esos 9 días. Naturalmente estamos todavía disfrutando (qué crueldad) las crisis de otros y puede haber variantes que se pueden consultar con anticipación.

¡Qué velero! Sin darnos cuenta, todos los días nos expresamos con términos marineros que nos dejaron los catalanes; pero si nos escarban, no sabemos un pito de navegación. Es buena hora de hacer un curso por inmersión y en un velero como el que nos espera en el puerto de Kalamaki, a un paso de Atenas.

El Ocean Star 51.1 es el velero con el cual recorremos el golfo Sarónico y la costa noreste del Peloponeso. Aseguramos que es cóncavo como lo reclamaba Homero en La Ilíada, pues siempre es más confortable que viajar en una nave convexa. Y también aseguramos que verán varias auroras de rosáceos dedos, pues acá no hay época de huracanes como en el Caribe.

El Ocean Star se mueve, pero no se mueve como una cáscara de nuez, sino como le corresponde a un precioso barco con 51 pies (16 metros) de eslora. Desde la borda verás pasar muchos veleros, la mayoría de ellos con 38 pies de eslora; no te burles de ellos porque queda feo. Solo quedate contento de que ese tamaño permite que tu camarote, como todos los demás, tengan baño privado, ¡todo un lujo embarcado! En total son cinco camarotes; dos en proa y dos en popa; el quinto es para el capitán.

Pero no te creas que todo eso se conquista con perjuicio de la intransferible sensación de navegar a vela. No señor, la nave tiene una enorme superficie vélica que ruge embravecida cuando el viento la sacude. Pero si hay demasiado o no lo hay en absoluto, el capitan pone en funcionamiento los motores, con la inesperada característica de que también tiene uno a proa para facilitar las maniobras.

El barco se puede capotar y descapotar en cualquier momento para administrar la justa dosis de sol y de viento, en tanto que un zodiac puede facilitar los desembarcos y producir el enorme placer de introducirse en aguas poco profundas para examinar de cerca alguna caverna o resto arqueológico.

Lo que vas a ver. Aclaremos que no tenemos relación alguna con esta compañía y que, de hecho, no podemos asegurar que no haya ofertas mejores. Así que andá consultando a tu agencia de viajes, que hasta te puede conseguir mejores precios de los que aparecen en Internet.

GrecoTours escoge el Sarónico porque es una región de vientos calmos, sin el barullo turístico del resto del Egeo, puertos pintorescos, estupendas playas y fondeaderos a prudentes distancias de Atenas de manera que se prevén escalas más próximas para poder recorrer zonas arqueológicas y maravillosos pueblitos con tabernas inolvidables. Andá mirando el mapa para entender por dónde andarás, teniendo en consideración que el grupo puede determinar cambios que el capitán respetará… en la medida que no se les ocurran disparates.

En el programa de rutina, el primer puerto a tocar es la isla de Egina, la isla de los pistachos, donde podrás conocerf el templo dórico de Afaia. Luego la isla de Poros, con excelentes tabernas donde sirven el pulpo a las brasas y el ouzo. Pedile al capitán que fondee junto a la costa para tirarte al mar más transparente que hayas conocido.

Conocerás el pueblo de Palea Epidavros con su teatro escondido entre huertas de naranjos, todo eso antes de llegar a Micenas y al imponente templo de Esculapio. El siguiente punto interesante podría ser la isla de Poros, pero no olvides que si se les antoja, pueden cambiar la secuencia de destinos. A pocas millas de Poros, está la Isla de Hydra, medieval, impresionante y tan entrañable que se la recorre en burro.

Acercándote  a la costa este del Peloponeso, tendrás acceso a paisajes que son inaccesibles desde la carretera, pues no te olvides que los griegos del siglo V antes de Cristo andaban más embarcados que caminando, de manera que hay lugares a los que se llega con comodidad desde el mar. Y además, ¿quién tiene apuro por llegar cuando estás a bordo de un velero cuya belleza te quita la respiración?