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El Coloso de Rodas

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Curiosa historia de una estatua fuera de toda proporción, creada con los materiales de una máquina de guerra también desmesurada.  Las cosas muy grandes aparentan invencibles… pero en casi todos los casos, su grandeza entraña su debilidad.

En realidad, Rodas se lució más por la sabiduría de sus leyes que por la magnificencia de la estatua y no cayó derrotada en batalla ni destruida por un terremoto, sino por el ignominioso paso del tiempo. Fueron necesarios 900 camellos para transportar hacia el olvido, los restos del coloso derribado por la fuerza tectónica.  La historia no es justa, la realidad tampoco.

Por Alberto Moroy     

Por la década del 60 y antes, las superproducciones épicas del cine estaban en auge. Películas como Rey de Reyes (1961), El Cid Campeador (1961), Ben Hur (1959) Espartaco (1960), el Coloso de Rodas 1960/ 1961, muchas de género péplum (baja calidad). Si bien el cine no era mi pasión, me las veía todas en el viejo cine Punta Gorda. Recuerdo que me deslumbraban. Pasaron los años y tengo presente fragmentos borroneados de cada una. Hoy vamos detrás de la historia de El coloso de Rodas”, que en aquél entonces me impacto, pese a que decían que era de mala calidad

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Afiche  y toma de la película

El Coloso de Rodas fue una estatua instalada en el año 280 a. C. en el puerto griego de la isla de Rodas, coronada con un faro. Situada el acceso al puerto de Mandraki era considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo. Las otras: La Gran Pirámide de Guiza. Los Jardines Colgantes de Babilonia. El Templo de Artemisa. La Estatua de Zeus en Olimpia. El Mausoleo de Halicarnaso. El Coloso de Rodas. El Terremoto de Rodas, 226 a.C la destruyó (magnitud Richter 7.2 profundidad 100 km Intensidad de Mercalli X,  epicentro Isla de Rodas  Posición 36 ° 25’48 “N 28 ° 12’36” E Rodas, Grecia)  El Coloso de Rodas maravilló al mundo de ese tiempo a pesar de que entre su construcción y destrucción por un terremoto, apenas pasaron 66 años.

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Entrada  actual al puerto

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Puerto de Mandraki S XVI, por Marten van Heemskerck (1498-1574)

La mitología y la isla

La isla de Rodas es la capital del Dodecaneso y, según dice la leyenda, se originó como fruto de la pasión entre el dios Helios y la ninfa Rode. Helios es la personificación del Sol. Hesíodo y el himno homérico lo identifican con un hijo de los titanes Hiperión y Tea (Hesíodo) o Eurifaesa (himno homérico) y hermano de las diosas Selene, la luna, y Eos, la aurora. Sin embargo, Homero le llama a menudo simplemente Titán o Hiparión. Hélios era imaginado como un hermoso dios coronado con la brillante aureola del sol.

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Clipeus Helios Terme. Siglo III dC  Cabeza del dios Helios  con rasgos de  Alejandro Magno

La historia

La fértil isla de Rodas, la más grande (1.400 km2) del archipiélago del Dodecaneso, desempeñó a lo largo de las dos centurias que siguieron a la muerte de Alejandro Magno un papel de primerísima importancia en el contexto del Mediterráneo antiguo y fue precisamente en este período de su historia cuando los rodios adquirieron la fama de la que gozaron en la antigüedad por su pericia naval, su riqueza comercial y la moderación y estabilidad de su constitución.

“La ciudad mejor gobernada de los griegos” 

Así se refiere a la democracia rodia el historiador Diodoro de Sicilia, del siglo I a.C., haciéndose eco de un sistema que fue capaz de mantener de manera continuada, cosa infrecuente entre los griegos, la armonía entre sus ciudadanos. El Estado no se redujo únicamente a la propia isla sino que se extendió por las islas vecinas del Dodecaneso, así como por la costa de Asia Menor. Esta última se denominaba Perea (la tierra de enfrente) y sus habitantes eran considerados también rodios.

Los orígenes del Coloso de Rodas 

Tras la muerte de Alejandro Magno en Babilonia, en el 323 a.C., estallaron las denominadas luchas de los diádocos, así llamadas por enfrentar a los posibles sucesores de Alejandro, es decir, entre sus antiguos generales e hijos, que pugnaron por su legado a lo largo de seis guerras que duraron cerca de 20 años. En el marco de estas luchas, la isla de Rodas tomó partido por Ptolomeo I, que dominaba la satrapía de Egipto. Esto provocó que la isla fuese invadida por Demetrio Poliorcetes en 305 a.C., hijo de otro de los generales de Alejandro, Antígono Monoftalmos. Con el objetivo de tomar la ciudad, Demetrio ordenó la construcción de torres de asedio.

Guerras de los diadocos

https://es.wikipedia.org/wiki/Guerras_de_los_di%C3%A1docos

El coloso de Rodas

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Busto de Demetrio Poliorcetes.Hijo de Antígono Monoftalmos, antiguo general de Alejandro Magno,

Busto de Demetrio, un bronce monumental helenístico recuperado

 

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Demetrio Poliorcetes y el Asedio de Rodas (305-304 a.C.)

Torres de asedio

La primera de ellas fue montada sobre seis barcos, pero una tormenta los hizo naufragar. Demetrio ordenó la construcción de una torre de asedio aún mayor, esta vez sobre tierra firme, denominada Helépolis (en griego ἑλέπολις: tomadora o conquistadora de ciudades). Los carpinteros de Demetrio construyeron la más poderosa torre de asedio vista hasta entonces, la “Helepolis”. Medía aproximadamente 45 metros de altura por 18 de ancho, pesando 160 toneladas y desplazándose sobre 8 ruedas de 3 metros y medio de diámetro con llantas forradas de hierro y que podían girar para cambiar de dirección necesitaba de la fuerza de 3.000 hombres para ser transportada. Placas de hierro cubrían la totalidad de la torre, y cortinas de lana mojada protegían las ventanas de las flechas de los arqueros de Rodas y los proyectiles de aceite (grasa) hirviendo

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Helépolis

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Así se empujaba y gobernaba

 

El gigantesco ingenio necesitaba  más de medio kilómetro de terreno limpio y aplanado para llegar hasta las murallas, y ese fue el único punto débil que encontraron  los defensores rodios, que inundaron el terreno justo delante de sus murallas, impidiendo que la torre de asedio las alcanzara y dejando así inútil todo aquel ingenio. La llegada de una flota de ayuda enviada por Ptolomeo I en 304 a.C.  hizo huir precipitadamente a Demetrio, abandonando todos sus ingenios y con ellos, sus materiales.

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Ingeniero bizantino: Hegetor de Bizancio similar al de Demetrio  por sólo 100 hombres

 

Demetrio Poliorcetes también había construido un ariete de más de 50 metros de longitud que debía ser manejado por no menos de 1.000 hombres. Pero tal tecnología no había sido suficiente, las murallas de Rodas habían resistido y los invasores habían sido obligados a retroceder tras un año de furiosa lucha. Y cuando Demetrio y los suyos se retiraron de la isla, los habitantes de Rodas fundieron las placas de metal que los atacantes habían abandonado y lo usaron para construir el enorme Coloso de la ciudad.

http://anabasis-historica.blogspot.com/2013/11/de-entre-todos-losasedios-del-convulso.html

La construcción del Coloso de Rodas

Para celebrar su victoria, los rodios decidieron construir una estatua en honor del dios Helios,  protector de la ciudad.  La financiación se consiguió vendiendo y fundiendo los metales de las máquinas de guerra abandonadas por Demetrio, por las que los rodios consiguieron 300 talentos. El encargo se hizo a un escultor nativo de la isla, Cares de Lindos, que era discípulo de uno de los más grandes escultores de la gracia clásica, Lisipo. Sin embargo, Cares de Lindos no vio finalizar su obra debido a un error de cálculo. Al parecer los rodios le pidieron precio para una estatua de 15 metros de altura, cuando se lo dio, le preguntaron cuánto costaría una estatua de 30 metros de altura, a lo que Cares de Lindos respondió que el doble, sin tener en cuenta que al doblar la altura, los materiales necesarios se multiplicaban por ocho, lo que le llevó a la ruina y al suicidio, teniendo que terminar el encargo otro escultor nativo, Laques, que la terminó en 292 a.C

El Coloso de Rodas

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El coloso

Medía más de 30/35 metros de altura. Era obra del arquitecto Cares de Lindo para conmemorar la victoria resistencia rodia del asedio de Demetrio Poliorcetes en 305-304 a.C., y su construcción se prolongó durante doce años, quizá entre 304 y 292 a.C., y costó trescientos talentos de plata, una cifra extraordinaria (cada talento equivale aproximadamente a 26 kg de plata). Exteriormente estaba formada por láminas de bronce que pesaban en conjunto unas trece toneladas y contaba con un armazón interno de hierro de unos 7.800 kilogramos. Fue construida sobre un pedestal de mármol, que media entre 15 y 20 metros de altura

Los griegos por esa época

La tierra era redonda antes de ser plana

http://viajes.elpais.com.uy/2014/01/16/la-tierra-era-redonda-antes-de-ser-plana/

 

El terremoto de 226 a.C

El Coloso fue, sin embargo, efímero. Fue derribado por un terremoto en 226 a.C. y nunca más se reconstruyó En 654 d.C. la ciudad fue tomada por los ejércitos árabes de Muawiya ibn Abi Sufyan capturaron la isla de Rodas, y transportaron sus restos a Edesa para venderlos a un comerciante judío, que necesitó de 900 camellos para transportar los restos del Coloso de Rodas.

La ubicación real

Debemos abandonar la idea de que estuviera situada a la entrada de uno de los puertos de la ciudad y que los barcos pasaran por debajo de sus piernas. De hecho, tal separación de las piernas para una estatua tan gigantesca era tecnológicamente inalcanzable y, cuando el Coloso cayó, lo hizo sobre las casas y no parece que ningún fragmento fuera a parar al mar. Es mejor imaginarlo con las piernas juntas o apenas distanciadas, tocado con una corona de rayos. Seguramente pudo alzarse en la zona del Palacio del Gran Maestre, en las proximidades de la actual Iglesia de San Juan del Coloso, en la parte superior de la calle de los Caballero.

http://www.publico.es/culturas/coloso-rodas-estuvo.html

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Herapolis, fragmentos templo Apolo

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Ubicación arqueológica Monte Smith 36°26’24.33″N 28°12’38.30″E

Por lo tanto la situación más probable del Coloso de Rodas sería sobre la Acrópolis de Rodas, sita en la colina que domina la ciudad, que en vez de estar dedicada a Apolo, estaba consagrada a Helios, teoría que está reforzada por los sobredimensionados cimientos de piedra del templo, que justificarían su uso como base del soporte del Coloso de Rodas.