ir arriba
Uruguay

America del Sur

America del Norte y Central

Europa

Africa

Asia

Oceania

Destacado

Home » Europa, Portada El Pais

La capital de Papá Noel

 

 Santa Claus vive en Finlandia, pero Papá Noel es ciudadano de Estrasburgo.

Sobre Rovaniemi, la capital de Laponia, ya escribimos algo, pero resulta que allí es donde vive el nórdico Santa Claus, en tanto que al latino Papá Noel tanto frío le cae mal y prefiere Estrasburgo. ¿Qué quieren que les diga? En la ciudad alsaciana no verán ni un alce, ni un trineo ni encontrarán la oficina postal de ese singular personaje navideño traído de los pelos, o de las barbas; pero la ciudad es una de las más lindas de Europa.

Como en el caso de Rovaniemi (http://viajes.elpais.com.uy/?p=12221) donde la Navidad es un excelente pretexto para conocer un lugar extraordinario, también en estos días Estrasburgo desborda de gente que viene de diversos lugares a disfrutar su particular manera de disfrutar la Navidad. Por algo la denominan “La capital de Noel); sin embargo la ciudad tiene una belleza incomparable y una de las más bellas catedrales del mundo.

El casco histórico de la ciudad y especialmente la catedral gotica, fueron declarados patrimonio de la humanidad lo cual es razón suficiente para ir a conocer Estrasburgo. Pero hay más, pues acá es donde residen los alsacianos, buena gente que desciende de las tribus nativas y de los colonos romanos del Siglo II, cuando eligieron ese enclave para hacer un nudo de sus caminos con los cuales civilizaron al mundo de esos tiempos. Les quedó bonita la ciudad, pero dado que está casi en el centro exacto de Europa, allí ha pasado todo lo imaginable hasta el punto que hasta la segunda mitaed del siglo pasado los alsacianos tuvieron dudas de si eran ciudadanos de Alemania o a Francia.

La última guerra determinó que los alsacianos fueran franceses y su impresionante apego a la tolerancia y su amor a vivir en paz, lograron que esos dos grandes países pusieran a la ciudad como un admirable ejemplo de pacíficas relaciones. Papá Noel (o Santa Claus, porque tampoco vamos a hacer cuestión por estas cosas) lleva muchos siglos allí, pero ahora la Noche de Paz tiene un significado más profundo en la ciudad. No hay marketing ni promoción comercial que logren matar al espíritu de la Navidad, no importa la forma que asuma.

¿Qué desde 1969 el Vaticano reniega tanto de Papá Noel como de Santa Claus, San Nicolás, y todos los demás, considerando que no son tradiciones auténticamente cristianas? Importa poco, a esta altura el personaje, el árbol de Navidad, los regalos a los niños y todo ese estado de ánimo (y una fértil industria) han relegado a un segundo plano a los Reyes Magos, que esos sí son cristianos y con partida de nacimiento en los propios Evangelios. Solo en Uruguay y en otros pocos países, los tres reyes, magos o lo que hayan sido, se ocupan de entregar los regalos. ¿Y qué es esto del 25 de diciembre, el 1º de enero y el 6 de enero? ¿Cuándo nació Jesús y cuándo comienza el año cristiano? ¡Ah no!, no te metas en este lío porque no la terminamos más.

Y menos ahora cuando a mucha gente se le acabaron los argumentos para discrepar y se la agarraron con Santa Claus-Papá Noel y toda su troupe, formando grupos de indignados que claman por la desaparición del gordo bonachón vestido de rojo. Los grupos funcionan en Alemania, Austria, Chequia y España, según informa la Wikipedia. No vayas a creer que se trata de laicos tratando de imponer su punto de vista, es más complicado que eso, pues en Austria el movimiento liderado por Walter Kriwetz se propone salvar a Christkind de Santa Claus. No es contra Santa, aclara, él será bueno para los británicos y los estadounidenses, pero no es bueno para nosotros. Es casi una campaña contra la Coca Cola, pues fue esa empresa la que magnificó y le dio su actual forma, al mito que por estos días ocupa la atención de tantos.

Lo de España es un poco diferente, pues ellos abogan contra Papá Noel y a favor de los Reyes Magos, hasta el punto de haber realizado una manifestación de protesta ante la Embajada de Finlandia.

En todo caso, parece que el personaje surge de un obispo cristiano de origen griego que se llamaba Nicolás y vivió en los valles de Licia de la actual Turquía, allá por el siglo IV. Según la tradición, ayudaba a las mujeres y les hacía regalos a los niños; así empezó todo hasta el punto que durante la Edad Media, se erigió la Basílica de San Nicolás, en Bari, Italia y San Nicolás fue declarado el Santo Patrón de varias ciudades, incluyendo a Estrasburgo.

Hasta no hace mucho más que un siglo, el San Nicolás, Nicklaus, Santa Claus, Santa KIaus, Papá Noel, etc., era un viejo flaco, vestido como un obispo y acompañado por un feo ayudante que llevaba varas para pegarle a los niños que se portaban mal… porque al personaje y su séquito también se lo invocaba como amenaza. Aunque algunos lo quieren negar porque implica una vergonzante sumisión a la publicidad y al marketing, el actual Santa Claus o Papá Noel, se impusieron desde Nueva York y sus tiendas por departamentos. Y antes de renegar e indignarte con esto, recordá tu primer autito a cuerda y tu primera Barbie que encontraste abajo del arbolito.

Si querés que te la complique más, porque realmente lo de San Nicolás no hay forma de relacionarlo con la Navidad, te cuento que en la Roma pre cristiana y en el mes que ahora llamamos diciembre, se realizaban fiestas en honor a Saturno (Cronos para los griegos), durante las cuales se les hacían regalos a los niños. Mirá cómo empiezan las cosas y luego terminan con un imprevisible abeto, bolas de cristal y comilonas, aunque también con mucha devoción cristiana y auténtica celebración del nacimiento de Cristo. Y eso es lo que importa.

Ahora olvidate de todas estas cosas que pretenden estar apegadas a verdades tan cuestionables como cualquier otra y subite a un minitranvía o alquilate una bicicleta para disfrutar a una de las más deliciosas ciudades del mundo. Como estás en medio de un riguroso invierno, antes de emprender viaje, zámpate un vino caliente, pues acá lo hacen  de una manera muy especial y exquisita. Por si todavía estás en Montevideo, maldiciendo que te hagamos sentir envidia de quienes disfrutan estas cosas, al final te transcribimos la receta del vino caliente, pero en francés, porque queda más culto y más rico (si fracasás usá Google Translate). … No me preguntes dónde conseguís vino alsaciano para que te quede bien. ¡No tengo la menor idea!

Si querés recomendaciones de viaje en Estrasburgo, Alsacia y toda Francia, te recomendamos www.es.franceguide.com, pero lo que recomiendan (independientemente de perderse en el casco histórico, es deambular por todos estos mercadillos:

–“Christkindelsmärik” en la plaza “Broglie” y en la calle “de la Comédie”.

–“Christmas Market” en la plaza “de la Cathédrale”.

–“Christmas Market”, en la plaza “Gutemberg”, en manos de la colectividad búlgara.

–El mercado de los pequeños productores de Alsacia en la plaza “de Meuniers”.

–El mercado de la plaza “Benjamín Zix”, en manos de los comerciantes del distrito de la “Petit France”.

–El mercado de la plaza “Marché-Neuf”, en manos de los comerciantes “de Carré d´ Or”.

–El “Bredle Market” en la plaza “d´Austerlitz”, con un sinnúmero de puntos de venta de vino caliente en manos de los productores de “la Couronne d´Or”.

Mirá que no se trata de andar comprando cosas y más cosas, sino de impregnarse con las tradiciones  de un pueblo encantador. Estrasburgo es una ciudad de una dimensión aproximada a la de Montevideo, con una calidad de vida tan excepcional que le permitió ser sede del Consejo de Europa, del Parlamento Europeo y de la Corte Europea de los Derechos del Hombre.

La Catedral de granito rosado se divisa desde larga distancia y entorno a ella está la denominada “Petite France”, la cual ocupa la gran isla entre los dos brazos en que se abre el río que determinó su ubicación.  Primorosos puentes unen la ciudad, que ostenta un estilo arquitectónico muy local y se caracteriza por el privilegio que se le conceden al ciclista.

El Christkindelmarkt  (Mercado del “Niño Jesús”) se instaló en esta ciudad alsaciana en 1570 y continúa funcionando, con lo cual debe ser el más antiguo del mundo. La utilización de un “árbol de Navidad” está documentada desde 1521 en Alsacia, donde se hacía referencia a los frutos rojos como rememoración de la manzana del Edén. En Alemania se admite que también se colgaban salchichas, frituras y gansos.

El uso de nueces con baños dorados, pasteles, confituras y velas de cera se popularizó hacia 1840  y los angelitos,  estrellas, guirnaldas y otros ornamentos llegan recién en el siglo XIX. Dice la Wikipedia que las  borlas de vidrio tienen su origen en Turingia y se basan en  la técnica del soplado a más de 1.000°C. Posteriormente, se les da un baño frío de nitrato de plata seguido de otro de laca, quedando así listas para el pintado que en muchos casos en manual.

No creas que te encontrarás en Estrasburgo con algo semejante a lo que en Uruguay le adjudicamos a la Navidad, el decurso histórico y las tradiciones locales le agregan el sabor de la mitología de Alsacia: San Nicolás, Hans Trapo, Christkindel…, y por lo general suelen estar acompañados de cantos. También tienen lugar recitales, coros y conciertos, dentro y fuera del espacio público y estrictamente religioso, al igual que los pesebres vivientes (animados especialmente por niños) o no. Además, se realizan: espectáculos   de   luz  y  sonido, muestras y exposiciones de todo tipo, representaciones teatrales para niños, así como degustaciones gastronómicas de tortas, de “petites gâteaux”(bocados) y/o de “bredeles” con sabores de oriente, como la canela, la miel o el anís, o bien patés, terrines (panes de carne)…, siempre con decoraciones de Noel con papeles y otros elementos multicolores.

Dice la misma fuente que al espacio público (las calles y  las plazas secas) lo invaden las luminarias que integran diversas ilustraciones alusivas (que obviamente son gozadas en horarios nocturnos), los arreglos de Noel y los “Marchés de Noel” (Mercados de Noel). Estos se generan como consecuencia de una tradición que proviene desde la Edad Media, gracias a la cual se realizan regalos para estas fiestas (sobre todo en el ámbito familiar, y especialmente destinados a  los niños).

En ellos, los artesanos encuentran excelentes canales de comercialización para: vestimentas, muñecas, pinturas, flores… Mas, también hay puestos, quioscos o pequeñas “casitas” de madera donde se venden solamente todo tipo de productos navideños, los cuales no son siempre artesanales: adornos del “árbol de Noel” en metal, plástico, madera, cristal, vidrio o tela; o se ofrecen al transeúnte: confituras de chocolate con formas de “árboles de Noel”, de  manzanas, de estrellas, de la corona de las cuatro “bujías”…(2), “petites gâteaux”, “bredeles”, turrón, pan dulce, vino caliente, cognac caliente, café, cervezas de diversas marcas y tipos (e incluso una conocida como la “cerveza de Noel”, presentada en un botellón cerámico), “baguettes” (tipos de pan más consumidos), otros panes varios con patés, fiambres y verduras, “crepes”(panqueques) salados o dulces, postres, castañas asadas…

En toda la ciudad, las fachadas, las ventanas y el espacio privado, también son invadidos por estas “Fiestas de Noel”.  En torno a las iglesias, a las plazas secas y a los “Marchés de Noel”, o a lo largo de otras calles de la ciudad tienen lugar  marchas o procesiones, las cuales son mucho más frecuentes cuando más se acerca el día de la “Fiesta de Noel”, compartiendo tiempo y espacio con quienes salen a realizar sus compras para la ocasión o para encontrarse con amigos antes de la fiesta y del encuentro familiar, así como con los desplazamientos diarios habituales.

Ahora, tal como prometimos, te ofrecemos una receta de vino caliente y al final, la sorprendente lista de personajes navideños, así como una imagen que nos puso de cabeza, como lo es la que reproducimos de una viñeta japonesa, con un Papá Noel de rasgos occidentales brindando su servicios a niñitos nipones.

PREPARATE UN BUEN “VIN CHAUD” COMO EN ESTRASBURGO

Voici les ingrédients nécessaires pour préparer du vin chaud pour 12 personnes :

- 1,5 litre de vin rouge (bordeaux par exemple)
– 175 g de sucre roux
– 1 citron non traité de préférence
– 1 orange non traitée de préférence
– 2 bâtons de canelle
– 2 étoiles de badiane ou anis étoilé
– 2 clous de girofle
– 1 pointe de couteau de muscade râpée

A noter : vous pouvez aussi agrémenter cette recette avec vos épices préférées comme de la cardamome, de la vanille, du gingembre ou du poivre.

Préparation

Le vin chaud est meilleur si on le prépare la veille et qu’on le réchauffe.

1) Prélevez le zeste de l’orange et du citron.
2) Mélangez tous les ingrédients dans une casserole et laissez chauffer à feu doux une dizaine de minutes. Attention : le mélange ne doit pas bouillir.
3) Laissez macérer le tout hors du feu. Quand le mélange a refroidi, filtrez-le à l’aide d’une passoire.

Conseils de dégustation

Faites réchauffer le vin chaud à feu doux avant de le servir.
Servez-le bien chaud dans des tasses ou des verres décorés d’une rondelle d’orange.

LOS PERSONAJES DE LA NAVIDAD SEGUN LOS PAISES

Argentina y Uruguay: Papá Noel.

  • Alemania: Nikolaus o Weihnachtsmann (literalmente, «hombre de navidad»). Nikolaus representa la tradición cristiana frente a Santa Claus, que es visto como una versión comercial.
  • Brasil: Papai Noel.
  • Dinamarca: Julemanden (literalmente «hombre de navidad», como en Alemán). A veces también julenissen (literalmente «duende de navidad»).
  • Estados Unidos: Santa Claus.
  • Finlandia: Joulupukki.
  • Francia: Père Noël.
  • Hungría: Télapó.
  • Inglaterra: Father Christmas.
  • Irán: Baba Noel.
  • Islandia: Jólasveinn.
  • Italia: Babbo Natale.
  • Noruega: Julenissen (literalmente «Duende de Navidad»).
  • Países Bajos: Kerstman («hombre de navidad» como en Alemán). Sinterklaas y Kerstman son 2 personajes independientes con distintas fechas de celebración (vísperas del 6 de diciembre y navidad), siendo el primero el más tradicional y el segundo una moda importada de Estados Unidos.
  • Polonia: Święty Mikołaj.
  • Portugal: Pai Natal.
  • Rumanía:Moş Crăciun.
  • Rusia: Санта-Клаус (Santa Claus). No hay que confundirlo con el popular. Дед Мороз (Ded Moroz – literalmente, «Abuelo Frío» o «el abuelo de los fríos»), el cual siempre va acompañado de su nieta Снегурочка (Snegurochka).
  • Suecia: Jultomten (literalmente «Duende de Navidad», como en Noruego).

 

Guillermo Pérez Rossel