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El hombre que salvó al mundo

In this Thursday, Aug. 27, 2015 photo former Soviet missile defense forces officer Stanislav Petrov poses for a photo at his home in Fryazino, Moscow region, Russia. On Sept. 26, 1983, despite the data coming in from the Soviet Union?s early-warning satellites over the United States, Petrov, a Soviet military officer, decided to consider it a false alarm. If he had decided otherwise, the Soviet leadership could have responded by ordering a retaliatory nuclear strike on the United States. (AP Photo/Pavel Golovkin)

Salvó al mundo, pero no hubo premio, más bien hubo castigo. Lo jubilaron con 200 dólares por mes y nadie supo de él hasta que estuvo viejo y achacoso… aunque tranquilo con su conciencia.

Cuando finalmente descubrieron su hazaña, vinieron los premios y los aplausos que él recibió con serenidad. La plata se la regaló a los parientes, reservando solo el dinerillo para comprarse una aspiradora rusa, que no le funcionó. Hay gente así, con esa grandeza, esa humildad y esa habilidad para la mala suerte. El de hoy es un viaje hasta la más profunda ingratitud.

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Por Alberto Moroy

“Otra victoria como ésta y volveré solo a casa”. Aseguran que esta frase la dijo Pirro, Rey de Epiro (318-272 aC) en ocasión de al contemplar el resultado de la batalla contra los romanos (Heraclae Ausculum) a costa de enormes perdidas de vidas. Una victoria pírrica es aquella que se consigue con muchas pérdidas en el bando aparente o tácticamente vencedor.

La historia de hoy es espeluznante, y a diferencia de una batalla pírrica, en ésta no hubiese quedado casi nadie para contarla. La Tierra no hubiera sido destruida, ni la vida humana exterminada, pero la mortandad hubiera sido catastrófica. Después de conocerse este hecho, expertos de EEUU y Rusia calcularon cuál habría sido el alcance de la devastación según el arsenal con el que contaban y habrían lanzado en ese momento. Y llegaron a la friolera de que entre TRES y CUATRO MIL MILLONES de personas, directa e indirectamente, fueron salvadas por la decisión que un hombre tomó esa noche. “La faz de la tierra se hubiera desfigurado y el Mundo como lo conocemos, acabado”, dijo uno de los expertos.

No obstante el hombre es el único animal que tropieza dos veces (y muchas más) con la misma piedra

Miércoles 11 de noviembre del 2015

Putin aumenta su arsenal nuclear y desafía a EE.UU.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció  que Rusia reforzará su arsenal nuclear en respuesta a la decisión de Estados Unidos de continuar con sus planes de desplegar en Europa su escudo antimisiles.

Asi comienza

Domingo 31 de agosto de 1983

El vuelo 007 de Korean Air 1 que partió el 31 de agosto de 1983, también conocido como KAL 007 o KE007, fue un avión de pasajeros Boeing 747-200 de la aerolínea de Corea del Sur, Korean Air, derribado por jets interceptores soviéticos el 1 de septiembre cuando sobrevolaba territorio soviético restringido. Es uno de los más graves incidentes que se produjo durante la llamada Guerra fría. El KAL 007 traía 269 pasajeros y la tripulación, incluido el congresista estadounidense por Georgia Larry McDonald.

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Plano / Restos del avión de Korea Airlines 1983 isla de Moneron

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El avión

Viernes 26 de septiembre de 1983

Se produjo el llamado Incidente del Equinoccio de Otoño (este fue unos dias antes, martes 23), el que colocaría al mundo a escasos segundos del apocalipsis atómico. A las 00.14 (hora de Moscú) un satélite soviético dio la alarma: un misil balístico intercontinental estadounidense se habría lanzado desde la base de Malmstrom (Montana, EEUU) y en 20 minutos alcanzaría la URSS. Era la época de la guerra fría, que tenía enfrentadas a las potencias de Estados Unidos y la Unión Soviética con el consiguiente peligro de un conflicto armado.
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12 de septiembre de 1983 derribo del 007 Korean Air / 1 de febrero de
1984

Stanislav Petrov, el hombre que salvo al mundo

El 26 de septiembre de 1983, el teniente coronel Stanislav Petrov era oficial de guardia en Serpukhov-15, el bunker secreto de las afueras de Moscú que supervisa el sistema de satélites de alerta temprana de la Unión Soviética. Poco después de la medianoche, uno de los satélites informaba a Moscú que Estados Unidos había lanzado cinco misiles balísticos hacia Rusia. La responsabilidad cayó en Petrov, un teniente coronel de 44 años de edad, a tomar una decisión: ¿Era verdad? La alarma llegó en momentos tensos. Apenas unas semanas antes, los pilotos soviéticos habían derribado al vuelo Korean Air Lines 007 y el ejercicio militar de la OTAN, conocido como Able Archer estaba a punto de comenzar.

Petrov, el hombre que decidió el destino del mundo hace 30 años

Esta historia no pudo haber llegado en peor momento.

La noche del 25 de septiembre de 1983, un Coronel de la sección de inteligencia militar de los servicios secretos de la Unión Soviética llegaba a su puesto de mando en el Centro de Alerta Temprana de la inteligencia militar, desde donde coordinaba la defensa aeroespacial rusa. Sin embargo, ésa debería haber sido su noche libre. Fue convocado a último momento debido a que quien debía estar, había dado parte de enfermo…

Su trabajo consistía en analizar y verificar todos los datos de los satélites sobre un posible ataque nuclear americano. Contaba para ello con un protocolo sencillo y claro. Tan claro y tan sencillo para él como que lo había redactado él mismo. Después de las verificaciones correspondientes, debía alertar a su superior, quien de inmediato iniciaría el contraataque con armamento nuclear masivo sobre los Estados Unidos y sus aliados. Poco después de la media noche, exactamente a las 12:14 del 26 de septiembre del ‘83, todos los sistemas de alerta saltaron; las sirenas sonaron y las pantallas de las computadoras mostraban: “ATAQUE DE MISIL NUCLEAR INMINENTE”.

Un misil había sido lanzado desde una de las bases de los Estados Unidos. Pidió mantener la calma y que cada uno hiciera su trabajo. Y él hizo el suyo. Verificó todos los datos y pidió confirmación de visión aérea; esa fue la única verificación que no pudieron confirmar dadas las condiciones climáticas. A pesar de las confirmaciones, concluyó que tenía que haber ocurrido un error. No era lógico que EEUU lanzara UN SOLO MISIL si estuviera atacando a la Unión Soviética. Y desestimó la advertencia como una falsa alarma.

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Misil en silo Peacekeeper/ Disparándolo EE.UU. / Base Malmstrom AFB Military Lawyer

Características misil 1983
Peso 32 000 Kg.
Longitud 18 m
Diámetro 1,67 m
Alcance efectivo 12000 km
Ojiva MIRV Mk-12A (3 cabezas nucleares W-78 de 350 kt c/u)

Pero poco después, el sistema indicó UN SEGUNDO MISIL. Y después UN TERCERO. Preso de una fuerte descarga de adrenalina, desde el segundo piso del bunker podía ver, en la sala de operaciones, el gran mapa electrónico de Estados Unidos con la base militar en la costa Este, desde donde habían sido lanzados los misiles nucleares, parpadeando. En ese momento el sistema indicó otro ataque. UN CUARTO MISIL NUCLEAR, e inmediatamente UN QUINTO.

En menos de 5 minutos, 5 misiles nucleares habían sido lanzados desde bases americanas contra URSS. El tiempo de vuelo de un misil intercontinental balístico desde los EEUU era de 20 minutos. Después de detectar el objetivo, el sistema de alerta temprana lo hacía pasar por 29 niveles de seguridad que debían confirmar, lo hizo sospechar lo contundentemente que pasaban las alertas los niveles de seguridad. Sabía que el sistema podía tener algún mal funcionamiento. Pero, ¿podría todo el sistema haberse equivocado, 5 veces? ¿O estaba frente al temido Armagedón?

El principio básico de la estrategia de la Guerra Fría habría sido un lanzamiento nuclear masivo, una fuerza abrumadora y simultánea de cientos de misiles, no 5 misiles de a uno. Tenía que ser un error… ¿Pero si no lo era? ¿Si era una inteligente estrategia americana? Siendo perfectamente consciente que si informaba lo que todos los sistemas confirmaban, desencadenaría la Tercera Guerra Mundial. Los 120 oficiales e ingenieros militares, con sus ojos fijos en él, esperaban su decisión. Nunca antes en la historia, ni después, la suerte del mundo había estado en manos de un solo hombre como en esos 10 minutos. El futuro del mundo, o no, pendía de su decisión, mientras él luchaba entre si debía o no hacer accionar el “botón rojo’’.

Sabiendo que si estaba equivocado una explosión 250 veces mayor a la de Hiroshima ocurriría sobre ellos poco después sin que pudieran hacer nada, fue capaz de mantener la cabeza fría, de tener el coraje de escuchar a su instinto y de ajustarse a la conclusión lógica que le indicaba el SENTIDO COMUN. Y decidió reportar un mal funcionamiento del sistema. Paralizados y sudando a mares, él y los 120 hombres a su cargo contaban los minutos que faltaban para que los misiles alcanzaran Moscú…cuando DE GOLPE, segundos antes, las sirenas dejaron de sonar y las luces de advertencia se apagaron.

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Misil R-36MUTTKh

http://www.russianspaceweb.com/r36muttkh.html

Características

Fabricante Yuzhny Machine-Building Plant
Peso 209.600 Kg.
Largo 32,2 m
Diámetro 3,05 m
Ojiva Tres etapas de fisión-fusión-fisión, más de 20 millones de toneladas de TNT
Velocidad Mach 23+
Orientación del sistema
Inercial, autónomo
Exactitud 220-700 m CEP

Lanzamiento plataforma tipo Silo

La investigación reveló que el error se debió a un rarísimo alineamiento de rayos solares y nubes que los ordenadores interpretaron como un misil. Petrov sin saberlo había salvado al mundo, pero para sus superiores militares había desobedecido el protocolo de seguridad poniendo en riesgo a sus compatriotas. Además había dejado en mal lugar al sistema. Así que lo jubilaron anticipadamente dejándolo con una pensión de 200 dólares al mes y mantuvieron el incidente en secreto hasta 1998.

Había tomado la decisión correcta. Y salvado al mundo de un cataclismo nuclear. Sus camaradas, empapados de sudor, se lanzaron sobre él abrazándolo y lo proclamaron un héroe. Cuando regresó al trabajo, sus camaradas le regalaron un televisor portátil de fabricación rusa para agradecerle. Todos estaban vivos gracias a la decisión que él había tomado. Al enterarse de lo ocurrido, su superior le dijo que sería condecorado por haber evitado la catástrofe y que propondría crear un día en su honor. Pero no fue así.

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Stanislav Petrov en su 2 ambientes / Su Barrio

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Stanislav Petrov /Unos años atrás / Premio de la Paz de Dresde

Rusia no podía permitirse que EEUU y el pueblo ruso se enteraran de lo sucedido. Fue reprendido por no haber cumplido el protocolo. Se lo transfirió a un puesto de menor jerarquía. Y poco después se le dio la jubilación anticipada. Vivió el resto de su vida en un modestísimo apartamento de dos ambientes en los suburbios de Moscú, sobreviviendo con una mísera pensión de 200 dólares por mes, en absoluta soledad y anonimato.

Hasta que en 1998, su comandante en jefe, Yury Votintsev, presente aquella noche, reveló lo ocurrido, el llamado “Incidente del Equinoccio de Otoño” causado por una rarísima conjunción astronómica, en un libro de memorias, que por casualidad llegó a Douglas Mattern, Presidente de la Organización Internacional de Paz, “Asociación de Ciudadanos del Mundo”.

Entrevista con Stanislav Petrov, Premio de la Paz de Dresde por haber prevenido una guerra nuclear

Lo salieron a buscar

Y después de verificar tan alucinante historia, salió en persona en busca de ese héroe anónimo al que todos le debíamos estar AÚN en este mundo, para hacerle entrega del “Premio Ciudadanos del Mundo”.La única pista sobre dónde encontrarlo la recibió de un periodista ruso, que le advirtió que tendría que ir sin hacer una cita porque su teléfono no funcionaba, y su timbre tampoco.

Encontrar su rastro en una fila enorme de complejos conventillos grises a 50 kilómetros de Moscú no le resulto fácil. Uno de los vecinos a quien le preguntó le dijo: “Usted debe estar loco. Si un hombre que ignoró una advertencia de un ataque nuclear estadounidense realmente hubiera existido, habría sido ejecutado. En esa época no había tal cosa como una falsa alarma en la Unión Soviética. El sistema nunca se equivocaba. Sólo el pueblo”.

Finalmente lo encontró en el segundo piso de uno de los edificios. Sin afeitar y desaliñado, asomó la cabeza. “Sí, soy yo, pase.”“Sentí que me encontraba con Jesús cuando él abrió la puerta”, dijo Douglas Mattern. “Sin embargo, él estaba viviendo como una persona de la calle. Cojeando, con sus pies hinchados, sin poder caminar mucho y costándole ponerse de pie, me dijo que sólo salía para conseguir provisiones”.

“No me considero un héroe; sólo un oficial que a conciencia cumplió con su deber en un momento de gran peligro para la humanidad’’. “Sólo fui la persona correcta, en el lugar y momento indicado”.
“En un mundo tan lleno de vanidosos que “pretenden” salvar algo cuando en realidad lo único que hacen es daño a los demás y al planeta. En un mundo tan lleno de miserias, mezquindades, egos, avaricia y ambiciones; la humildad de este hombre y su indiferencia por la fama y la importancia, estremece profundamente”, dijo Mattern.

Recibió:

El Premio Ciudadano del Mundo el 21 de mayo 2004.
El Senado australiano lo premió el 23 de junio 2004.
Fue honrado en las Naciones Unidas el 19 de enero 2006. Dijo que fue su “día más feliz en muchos años.”
En Alemania, en 2011, el dieron el Premio Alemán de Medios, que reconoce a personas que han hecho contribuciones significativas a la Paz Mundial, por haber evitado una potencial guerra nuclear.
Fue Premiado en Baden Baden el 24 de febrero del 2012.
Galardonado con el Dresden Preis en 2013.
Y Kevin Costner realizó el documental “El Botón Rojo” en su honor.

Hoy en día continúa viviendo en su pequeño departamento de las afueras de Moscú, con su pequeña pensión de 200 dólares al mes, en relativo anonimato. Le dio la mayor parte del dinero de los premios a sus familiares y guardó un poco para comprarse una aspiradora con la que había soñado, pero que resultó defectuosa.

Especial para la ocasión

”Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro (Plauto (254-184 a. C.)