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Atar los perros con longanizas

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¿Te imaginás un pueblito español enteramente dedicado a la cura de jamones y a la elaboración de chacinados?

Pues acá viene Alberto con la historia y las leyendas, algunas de ellas reales, pero reales de realeza. Al pueblito es casi obligatorio conocerlo en alguna de las pasadas por España.

Por Alberto Moroy

En la portada la imagen de Constantino Rico “El choricero” Fue tal la admiración que tuvo Carlos IV (Rey de España 1788 – 1808).por esos chorizos que mandó a Ramón Bayeu, uno de sus más afamados pintores de la Real Fábrica de Tapices (cuñado de Francisco de Goya) que realizase un lienzo, el cual sería expuesto en la Sala de Embajadores de El Escorial.

De dónde salió la expresión

El origen de esta curiosa expresión, que se suele utilizar con ironía cuando se hace ostentación de riqueza o derroche, se remonta a principios del siglo XIX y nació en Candelario, un pueblo de la provincia de Salamanca famoso por la calidad de sus embutidos y por el festejo del “Día de la Candelaria” cada 2 de febrero. En este pueblo, vivía el mejor fabricante de embutidos del lugar cuyo nombre era Constantino Rico, alias “El choricero” o “Tío Rico”. Era tal la fama de la que gozaba que fue inmortalizado por el pintor Ramón Bayeu, cuñado de Goya, en un tapiz que hoy en día se exhibe en el Museo del Prado.

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“El choricero” tenía montada en la planta baja de su casa una pequeña fábrica en la que trabajaban varias empleadas. Todos los que alguna vez trabajamos en la cocina o en labores parecidas sabemos que en determinados momentos una no puede dejar ni un instante lo que está haciendo. Así, un día, no se sabe bien porqué, apareció un perrito por la sala de embutir y resultando evidente el revuelo que podría causar un perro rodeado de todos aquellos embutidos se hizo necesario buscar una solución, y no pudiendo perder tiempo en echarlo por estar en plena faena, a una de las empleadas no se le ocurrió otra cosa, que utilizando lo que tenía más a mano, atar el perro a la pata de un banco con la ristra de longaniza que estaba embutiendo en ese momento.

.Al poco tiempo entró un muchacho, hijo de otra de las trabajadoras, a dar un recado a su madre y presenció boquiabierto la escena, e inmediatamente se encargó de divulgar la noticia de que en casa del “tío Rico” “se ataban los perros con longaniza”.

El rey Carlos IV

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Carlos IV / Palacio La granja de San Indelfonso

Encontrándose cazando venados acompañado por la corte y cadetes de Segovia, el rey Carlos IV / (1748-1819) empezó a sentir hambre, coincidiendo en ese mismo instante con el paso, por uno de los caminos que cruzaban, de un vendedor ambulante de chorizos que llevaba sus mulas cargadas de este rico y oloroso embutido.

.Asi fue la cacería
A una orden de Carlos IV los soldados empezaron a caminar estrechando poco a poco el espacio que había entre ellos, y una increíble multitud de gamos, ciervos, venados y jabalíes espantados, corrieron en todas direcciones. En ciertos puntos, para escapar de la trampa, se lanzaban en masa para romper la línea de soldados, pero la tropa en ese momento disparaba salvas de pólvora que les causaba aún más terror obligándoles a seguir el impulso general de la huida. Al encontrarse sin salida se dirigían sin remedio al estrecho paraje que se encontraba delante de ellos, momento esperado por los cadetes para hacer fuego cruzado con sus cuatro piezas cargadas de metralla. Durante dos horas y media los cañones no cesaron de disparar. El rey estaba radiante de alegría, su esposa la reina María Luisa disfrutaba del espectáculo, y el pueblo aplaudía y gritaba jubilosos al contemplar el nuevo sistema de caza. Cuando cesó el fuego y se ordenó contar las reses, éstas ascendían a mil setecientas quince.

.Chorizo para después de la caza
Una vez finalizada la cacería, el monarca se dirigió a una tienda de campaña que el Mayordomo Mayor le había preparado para que repusiera fuerzas. Al acercarse, Carlos IV vio a varios soldados que estaban arrastrando un borrico y a su lado un aldeano que recogía la carga que el animal tiraba.

-¿Qué estás haciendo ahí, hombre? Le dijo el rey.

-Señor, estoy recogiendo como puedo mis chorizos que este animal va tirando por el suelo.

-¡Cómo que chorizos! Dijo el rey más satisfecho que sorprendido.

El arriero se apresuró a explicarle su procedencia y a la vez que le decía que eran los mejores de su comarca, no dudó en ofrecerle varios de los más gordos para que los probase.

-¡Veamos! Exclamó el monarca, y cogió uno de los chorizos. El arriero, sin dudar un instante, reunió unas cuantas hojas secas y unos trocitos de ramas para hacer a los pies de Carlos IV una pequeña hoguera con la que asar los chorizos. Asado el primero el rey pidió pan. Inmediatamente un gentilhombre se aproximó a él y doblando una rodilla le presentó en un plato de plata un panecillo entre dos servilletas. El rey comió con rapidez y le trajeron para refrescarse una botella de agua helada, pues era la única bebida que tomaba. Ante la sorpresa de todos pidió otro chorizo, y otro, y otro, así hasta seis, pues era hombre voraz para la comida, y rechazó los suculentos fiambres, bizcochos, merengues y dulces que tenían preparados para el almuerzo regio.

-¿Cómo te llamas? Le preguntó el rey una vez terminada la comida.

-Señor, me llaman el tío Rico y vivo en Candelario.

-Pues bien, tío Rico, ahí tienes esas seis onzas por el placer que me han causado tus seis chorizos, que declaro son los mejores que he comido, y además te nombro mi proveedor de cámara.

Al momento dio la orden de regresar al palacio de San Ildefonso. Por el camino se dirigió a la reina que marchaba a su lado, y girando su cara con satisfacción le comentó con: “Pocos días tan felices he tenido como el de hoy; he hecho una cacería como no ha existido ejemplo, he librado a los labradores de los animales que destruían sus cosechas y he tomado un almuerzo completamente a mi gusto”.

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Museo Casa Chacinera de Candelario

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Ubicacion / Calles de Candelario

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El pueblo hoy

Parque natural de Candelario

Relato de un visitante año 1890

Era dia de fiesta y de baile en Las Eras (Empedrado) Servia de panorama el monte, que conservaba tachones de nieve, aun cuando corría el mes de julio (Verano). Aquel paisaje, la animación extraordinaria del baile, en que formaba parte la villa entera y sobre todo los trajes de las mujeres, originales y pintorescos en extremo, hacia creer que estábamos asistiendo a alguna representación magna en algún teatro Los árboles y el bosque semejaban bambalinas y telones de fondo: y las mujeres parecían actrices haciendo la zagala con trajes ideados por algún artista de teatro.

-“Fíjese usted en el tocado- decia Manuel Crespo;- es egipcio Y en efecto, pintados sobre los sarcófagos del periodo egipcio-romano que hay en el museo de Gizeh, en el Cairo, he visto retratos de mujeres con tocados muy semejantes a los de Candelario. Tal vez se peinaba asi cleopatra -“Y los ojos observa Alvares Dumont, repare que tienden ligeramente a la oblicuidad. Una de las jovencitas los tenía tan hermosos y candorosos que sirvió de modelo a uno de mis amigos para pintar una Virgen.

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Traje tipico1899 / Actual

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Candelario 1899

Trabamos amistad con su padre a quien por rara coincidencia íbamos recomendados

-“Aquella que ve usted, -me decia señalándome a una rubia muy bonita”- es de la familia de Rico, tiene buena fortuna y su hermano es dueño de una ganadera de toros de lidia Esa otra tiene tantos miles de duros, vive en Madrid, y cuando llegó ayer, lo primero que hizo fue guardar las ropas de señorita y ponerse el traje de Candelario. Aquella es mas rica todavía, vive en Valencia, toca muy bien el piano y ha venido a casarse aquí, con uno del pueblo, pasado mañana es la boda.

Vimos la boda, tenía un ceremonial mas complicado que la de un emperador. Entre otros rasgos como dato curioso vimos que los que bailaban con la novia y las que lo hacían con la novia tenían que pagar por el privilegio; y el caso es que no faltaban chicas que sacaran al novio. Los regalos se hacían ante el tálamo o mesa colocada en la puerta de la iglesia, en publico para que todos lo viesen.

Boda típica Candelario ¡Largo pero super pintoresco!

En el casino habia un aviso mas o menos de este tenor:
Este año se comprará la tripa a la casa francesa (xx) Seguía la lista de precios.

El cartelito daba la norma de cómo estan organizado los candelarios Todos se dedican a la misma industria, la cura de jamones y la confección de toda clase de embutidos y de lenguas conservadas en tripa: pero en ves de hacerse unos a otros la competencia, estan unidos No compran aisladamente los artículos que necesitan sino quie el pueblo los contrata por medio de sus representantes , asi obtiene precios mas ventajosos y se evita que algún vecino adquiera géneros de mala calidad que desprestigien la fama de Candelario Si llega un mayoral con una piara de cerdos y un pico de novillos y un vecino le ofrece un precio razonable y no lo acepta, puede estar seguro que nadie le ofrecerá un céntimo mas.

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No se permite el sacrifico de ninguna res que no haya sido reconocida minuciosamente, ni descuartizar ninguna cuya carne no este examinada por el laboratorio microbiológico. El pueblo respira holgura y no se ve a un pobre. En él todo el mundo sabe leer y escribir. Las escuelas están en un edificio magnifico. A las maestras no solo se les paga sino tambien se las gratifica.

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Cada casa es una fabrica de embutidos y rara es la que carece de batipuerta, una especie de barrera a la cual se ata el novillo para sacrificarlo En los meses de diciembre y enero Candelario ofrece un aspecto aterrador. Rios de sangre corren hacia los arroyos y a uno y otro lado de la calle d chorizos candelarios urante estos tres meses los Candelarios sacrifican 8 mil cerdos y mas de tres mil vacas y novillos gordos. Los candelarios descienden de una colonia de asturianos que se afincó en aquellos lugares.

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Todo sobre Candelario ( Muy Completo)

http://www.todocandelario.com/

Info turística

http://villadecandelario.com/blog/chorizos-en-candelario/

Dos buenas recetas

Chorizos a la sidra
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Necesitaremos: chorizos candelarios

–Chorizos, no muy gruesos (unos 3 cm. de diámetro). Deben ser muy tiernos, nada de chorizos curados, pero si es picante o no, ahumado o no, es a vuestro gusto.

–1 botella de sidra natural de manzana. No “sidra navideña” (espumosa), sino una sidra artesanal, típica del norte de España, pero que también podéis encontrar en algunos supermercados o tiendas de vinos. (Es ligeramente alcohólica, pero al cocinarla perderá todo el alcohol).

–Una cazuela de metal no muy grande o sartén honda (es más “típico” una cazuela de barro, pero es difícil de manejar, así que podemos prescindir de ella o, si la tenemos, usarla solo para servir).

Procedamos:

Ponemos los chorizos, enteros, en la cazuela (si son muy largos, cortados en trozos que quepan) y añadimos la sidra hasta cubrirlos.

Ponemos fuego medio y cocinamos, contando 15 o 20 minutos desde que empiece a hervir. Deben quedar muy tiernos, es decir, que si los pinchamos con un tenedor se desprende fácilmente. Podemos comprobar cómo la grasa del chorizo y el pimentón se van disolviendo en la sidra y la van volviendo roja. Ojo: si el fuego está muy fuerte la sidra se evaporará muy rápido; en este caso añadir un chorrito más.

Cuando estén bien tiernos, apagamos el fuego y… ya está. Podemos dejar que se enfríen un poco y cortarlos en rodajas antes de ponerlos en un plato o una cazuelita de barro para que luzcan más.
Torrilla a la española con chorizo candelario
Papas grandes 4

Cebollas 2
Morrón ½
Aceite cant. Necesaria.
Chorizo candelario ½
Huevos 4
Sal y pimienta
Pelar y cortar las papas en cubos chicos.
Freír en poco aceite y retirar.
Cocinar en el mismo aceite la cebolla y el morrón picados.

Retirar.

Batir ligeramente los huevos, incorporar a los mismos la fritura de papas y de cebolla, agregar el chorizo candelario en rodajitas.

Salpimentar a gusto.
Calentar la sartén con una mínima cantidad de aceite.
Volcar la preparación de papas y cocinar hasta que cuaje el huevo.
Dar vuelta y cocinar hasta lograr un leve color dorado.