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El David, cabezón famoso

¿Cabezón? ¿Realmente creés que Miguel Angel no conocía las proporciones anatómicas?

Andá y arrimate, podría ser en Florencia, pero si no podés, andá a la explanada municipal. Mirá atentamente mientras te aproximás y llegarás a un punto en que la perspectiva es perfecta; el apedreador de gigantes tiene una cabeza que se corresponde con el cuerpo. Esas eran las medidas recomendables para el lugar donde iba a ser exhibido cuando se lo encargaron. Estas y mil otras cosas, son las que miran esos tipos que se pasan horas en los museos, mientras algunos se ponen nerviosos porque prefieren  ir a ver el estadio de fútbol de la ciudad o porque se pierden el programa de Tinelli.

El David original, el de Florencia, está en la Galería de la Academia y fue tallado en mármol originalmente, para ser ubicado en la Plaza de la Señoría y podés estar seguro que don Miguel se las ingenió para hacer una pieza que, puesta allí, no diera la idea de que el David era un microcéfalo. Y así es, pues en el emplazamiento original pusieron una réplica que se aprecia como debe ser; en cambio en la Academia hay que corregir la desproporción o ignorarla y disfrutar de la pieza bañada de luz que resalta sus detalles.

La de la Explanada y la original

La de Montevideo, en cambio y según la información municipal, es una formidable réplica en bronce. Siempre fue movedizo el héroe unificador de Israel, pues en Montevideo la estatua estuvo añares en Juan D. Jackson y Rivera, a espaldas de un también famoso prostíbulo rebautizado en su homenaje, por razones más anatómicas que culturales. Recién en 1958 fue a parar a la explanada, aunque despojada de los hermosos mármoles que la enmarcaban.

Así que ya sabés; no deberías dejar esta vida sin ir una vez a Florencia donde no solo está el David, sino también muchísimas otras obras de arte irrepetibles en la historia de la humanidad; también una catedral y su puerta inolvidable, el río Arno y su puente viejo… en fin. Es uno de esos lugares de peregrinación aunque solo fuera porque allí se inventaron el periodismo, el capitalismo y hasta la pizza. Somos lo que somos, en parte gracias a Florencia y Venecia, una especie de guetto de la inteligencia y el buen gusto coincidente con el descubrimiento de América y otros aconteceres impresionantes en el mundo de las ciencias. ¡Qué años esos años!

Ahora, si no hay forma de que puedas ir hasta allá, disfrutá al David de acá, que es igualito al otro.

Y miralo todo, no te detengas pecaminosamente en el pene, salvo para apreciar otra curiosidad. La cultura te permite ver las cosas con mayor profundidad y reflexionar acerca de ellas. ¿Cómo es que si David era judío Miguel Angel no lo mostró circuncidado?. Veamos las hipótesis que andan por ahí, aunque respuestas concretas no encontré: que el escultor se equivocó, que en tiempos del verdadero David no se usaba la circuncisión, que los jerarcas eclesiásticos de Florencia no se lo permitieron y hasta que tanto David, como su hijo Salomón, no fueron judíos hasta que se convirtieron, lo que explicaría que practicaran la poligamia hasta el punto que el autor del Cantar de los Cantares tuviera mil mujeres. Quizás quedó circuncidado por exceso de uso.

Ahora y tomando esto más en serio, resulta que la escultura tiene 4,10 metros de altura, lo cual es imponente pero tiene una razón: era el tamaño adecuado para aprovechar al máximo el trozo de mármol que le dieron a Miguel Angel para que hiciera algo de mejor calidad que el intento de Simone da Fiesole considerado tan chapucero como sus sucesores en el intento: Agostino di Duccio y Antonio Rossellino. Pese a todas las rajaduras y modelados, el bloque continuaba siendo enorme y valió la pena esperar para que se ocupara de él un artista como el amigo Miguel.

El bloque había salido de una cantera en Carrara, transportado a Florencia por mar hasta la desembocadura del río Arno, hasta llegar a Florencia por encargo de las autoridades de la Opera del Duomo, aunque el costo fue cubierto en buena parte por la Cooperativa de Mercaderes de Lana. Nada tuvieron que ver los Medici y menos aún Savonarola, que si fuera por él usaba el bloque para aplastar a los impíos.

Si despreciás al arte te puede pasar como a Savonarola

El sacerdote Girolamo Savonarola es un personaje siniestro en la historia artística de Florencia. En 1494 estalló una revolución contra los Médici, acusados de haberse rendido innecesariamente ante Carlos VIII de Francia. La encabezó Savonarola, quien aprovechó para saquear las riquezas de la Signoría, proclamó la República y arremetió contra toda la belleza en una especie de “hoguera de las vanidades” que tuvo lugar en la Piazza Della Signoria. Así que cuando andes por ahí, detenete un momento y tratá de imaginar a Miguel Angel y Botticelli arrojando a las llamas sus propias obras para salvar el pescuezo.

Pero Savonarola no tenía límite en su afán de poder y se pasó de rosca con el Papa, que era nada menos que Alejandro VI, un Borgia. Lo excomulgaron y finalmente lo quemaron vivo en la misma Piazza Della Signoria.

Si te creés que todo esto lo se como erudito, te equivocás de medio a medio. Lo que pasa que es que, fijate vos que coincidencia de números redondos,  en el 1.500 hacían arte impresionante pero el conocimiento era privilegio de poquísimos;  sumale otros 500 años y al alcance de un celular con acceso a Internet, tenés toda la sabiduría de la humanidad a tu disposición sin riesgo de que nadie te hierva en aceite.

Las proporciones son perfectas si te ubicás en el lugar adecuado; pero el David también sirve para promover dietas bajas en calorías.

Fue en las fuentes consultadas, donde podemos enterarnos que Miguel Angel Buonarotti estuvo ocupado en esta estatua entre 1501 y 1504, pero no por lento o perezoso, sino porque no era lo único que tenía que hacer. Por el contrario, era un infierno de actividad, no solo en las artes, sino también como ingeniero e incluso como ingeniero militar.

El David representa al Rey David del Antiguo Testamento, con su honda al hombro, a punto de enfrentar o luego de haber enfrentado a Goliat, un gigantón que no entró en el bloque de mármol. No era un tema muy original: Donatello y Verrocchio ya lo habían representado y lo habían hecho muy bien.

La perfecta réplica de la Plaza de la Señoría y el original en la Academia.

Y ahora vienen las interpretaciones, a las cuales podés sumarte con absoluta autoridad, pues opinar es algo más que un derecho que te pertenece, es una obligación democrática y no te olvides que estamos ubicándonos en un momento de la historia en el cual la República hacia sus primeros pininos.

Según algunos, el David de Miguel Angel aparece en tensión, como aprontándose para el combate, con una mirada a la que no le falta el odio y la determinación. En esta interpretación, la pierna izquierda está más adelantada que la derecha porque el héroe era diestro y revolearía la honda por detrás para agregarle el último impulso de su cuerpo avanzando. Fijate las aletas de la nariz, en la Wikipedia aseguran que están más abiertas que lo normal para la inspiración previa al ataque.

Como ya habrás advertido, este artículo no está destinado a los amantes del arte, sería un atrevimiento de mi parte. Es más bien como un alerta a los que hay que llevar a los empujones a un museo o un concierto, para que traten de darse cuenta la razón por la cual la gente que viaja con él se emperra en detenerse horas ante las obras de arte. ¿Porqué no dejás que esa pasión se te contagie?

Imagen de previsualización de YouTube

Si fueras un entendido que llegó hasta aquí por equivocación, te coleccionamos algunas paginas de la Wikipedia para que disfrutes repasando tu información. A menos que consideres que al arte hay que aproximarse casi de malhumor, con severidad a lo Savonarola, en cuyo caso al final podés poner un comentario muy fastidiado por el estilo coloquial que le dio el editor.

http://es.wikipedia.org/wiki/David_%28escultura_de_Miguel_%C3%81ngel%29

http://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_de_la_Se%C3%B1or%C3%ADa

http://es.wikipedia.org/wiki/Galer%C3%ADa_de_la_Academia_de_Florencia

http://es.wikipedia.org/wiki/David

http://sobrehistoria.com/el-david-de-miguel-angel/

Al resto de los lectores no lo vamos a aburrir con más información académica pescada en Internet; solo agregaremos que no se sientan en soledad. Siempre hubo gente que valoró poco al arte. Fijate que en 1504, cuando trasladaban la obra a la Piazza Della Signoria, unos muchachones la apedrearon. En el 1527 le arrancaron el brazo izquierdo lanzando un banco desde una ventana. Dieciséis años estuvo manco el David; no se descarta una venganza de Goliat.  En 1843 lo limpiaron con ácido clorhídrico; quedó limpito… pero despojado de la pátina protectora que le había aplicado Miguel Angel. Desde 1873 está mejor cuidado en la Galería de la Academia, aunque eso no impidió que un bestia llamado Pietro Cannata le destruyera un dedo del pie izquierdo con un martillo.

El martillo parece ser el arma predilecta contra el arte de Miguel Angel. En 1972 y al grito de “¡Yo soy Jesucristo!” un tal Lazlo Toth arremetió contra La Piedad en la Basílica de San Pedro y le encajó quince martillazos antes de que alguien lo apresara. El Jesús yacente quedó indemne, pero a la Virgen le rompió el brazo izquierdo, la nariz, las cejas y la frente. Felizmente recuperaron los trozos e igual que hicieron con el David, lograron restaurarla con éxito… aunque ya no podremos ver el original salvo con permisos muy especiales. En su lugar hay una réplica, perfecta… pero no es lo mismo.

Acá no le fue mejor al David, que durante años estuvo ubicado en una ochava de Rivera y Jackson, dándole la espalda a un famoso prostíbulo de los años 50, denominado “El culo del David” justo por esa razón, y perdón por la osadía…  no lo pude evitar. Estaba ubicado en altura, tanto para que se viera con las proporciones adecuadas, como para protegerlo de la depredación.  Pero los depredadores son ingeniosos, de manera que el 8 de abril de 1958 la estatua fue trasladada a la explanada municipal para que la disfrutara más gente y para que estuviera más vigilada. ¿Qué habría que hacerles a quienes dañan obras de arte como ésta? En algún lugar leí que los obligaron a limpiar alguna pintarrajeada con los dedos, solo con los dedos sobre la piedra, con las lastimaduras imaginables. No está mal, pero hasta me parece poco.

Guillermo Pérez Rossel