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Neogótico porteño que quiso ser descomunal

No es una catedral sino lo que pretendió ser un desplante arquitectónico, pasado de momento y, muy especialmente pasado de pretensiones… pues como lo había advertido el arquitecto (nacido uruguayo) los costos excederían los recursos.

Este es otro artículo de la serie con la que nuestro colaborador quiere ilustrar sobre algunos edificios o lugares de Buenos Aires que llenan de curiosidad a quien no conoce su historia. Puede haber otras mayores curiosidades en la ciudad, pero posiblemente ninguna tan disparatada como ésta.

 

Por Alberto Moroy

Continuando con la serie notas referentes a curiosa Buenos Aires, hoy les traigo la de una catedral gótica inconclusa, construida por un prestigioso arquitecto uruguayo en el barrio de la Recoleta de  Bs. As., a metros del cementerio homónimo, cuyo fin era ser la sede  la Facultad de Derecho y termino siendo la de Ingeniería. Es la única construcción neogótica monumental de carácter no religioso de la Ciudad de Buenos Aires. Esta Ubicada en la Av. Las Heras 1214 y su constructor fue el ingeniero y arquitecto Arturo Prins Iriarte (foto portada), secundada por los colegas: Mario Palanti y Francisco Gianotti. Incluía una torre central de 120 metros de altura.

 

La piedra fundamental se colocó el domingo 23 de junio de 1912  Para ubicarlo en su justo valor, deberíamos recordar que el  Palacio Salvo tiene 84 mts y fue inaugurado en 1929. La Catedral de Lujan en argentina 102 mts. Inaugurada en 1910 y la de la Plata 112 mts de altura inaugurada en 1932. Este edificio  neo-gótico hubiese sido imponente.

 

Ubicación Coordenadas  34°35’18.81 S 58°23’46.97 W

Proyecto / Comienzo la construcción

Prins, de padres brasileros, nació en Montevideo en 1877. Adoptó la nacionalidad argentina y en 1900 se graduó como ingeniero civil. Realizó numerosos viajes a Europa, perfeccionándose en la arquitectura gótica de varias de sus capitales. Su firma figura en unos cuantos edificios importantes, como el Banco Nación de Santa Fe y Azcuénaga, la refacción de la iglesia de San Nicolás de Bari y del Archivo General de la Nación o el tradicional club 20 de Febrero, de Salta, entre muchos más. También es autor de numerosas viviendas privadas, entre ellas, los palacetes de Manuel Quintana y de Norberto Quirno Costa. Fue miembro creador de la Academia Nacional de Bellas Artes y de Amigos de la Ciudad.

1912 dibujo de epoca /  Marca del arquitecto  /Colocación de la piedra fundamental

Cuenta uno de los nietos

Alberto R. Robredo, en un artículo: “Las Heras (Av. Las Heras) no fue un megalómano intento de Prins, como se afirmó tantas veces, sino el megalómano proyecto inconcluso de las autoridades de la Facultad de Derecho de esa época”…”Cuando dichas autoridades llamaron a concurso, lo ganó con un proyecto afín con el siglo XX, en sus primeros años. El Consejo de la Facultad de Derecho, lo anuló y llamó a un nuevo concurso para construir en gótico, por considerar este estilo más adecuado al Derecho.  Los debates entre el arquitecto Prins y el Consejo de la Facultad fueron memorables, ya que éste sostenía que edificar gótico en pleno siglo XX era indigno para un país moderno y pujante, además de la enorme inversión que representaba”.

El Consejo no dio marcha atrás y Prins viajó a Europa a estudiar gótico. A su regreso nuevamente ganó el concurso, pero sucedió lo anticipado por él: los fondos eran insuficientes y hubo que suspender la obra del Palacio del Derecho, del que sólo queda una inconclusa muestra en Av. Las Heras, inaugurado el 22-12- 1925.  Por supuesto quedó también inconcluso el pago de los honorarios. Esto derivó en un largo juicio.

Interesante, mas fotos de la construcción

http://miradaatenta.wordpress.com/

Sala de lectura / Una de las escaleras

 

Imagen de previsualización de YouTube

 

Década de los 80 / Idem 2010

Diario La Nación  15/3/2003

El 17 de noviembre de 1925 se inauguraron las tres plantas sin terminar que albergaron la primera sede de la Facultad de Derecho. Exhibían el original sello impuesto por Prins, ajustado al estilo gótico (algunos especialistas prefieren calificarlo de “neogótico”), que dotó al barrio de Recoleta de una singular tonalidad europea. Sobresale extrañamente entre el cúmulo de altas torres de vivienda absolutamente “normales”. “La facultad es un paradigma de una ciudad que quiso parecerse a Europa, con mucha obra descontextualizada y afectada, además, por diversos hechos: las dos guerras mundiales y los fuertes cambios políticos del 30 al 50, con sus correspondientes crisis económicas”.

Su falta de terminación y la carencia de medios para mejorarla correctamente se advierten en la suciedad de las paredes, la impresionante polución generada por “el mayor palomar de la ciudad” y, en general, la carencia de un adecuado “ropaje exterior”. ¿Puntos en favor? La exquisitez de sus líneas, sus soberbias puertas (manijas incluidas) y sus antiguos vitraux (muchos conservan el antiguo símbolo de la balanza, que representa a la Justicia, de tiempos en que se estudiaba derecho, y la magnífica escalera central desde la que se accede a las distintas aulas en las que estudia una población de alumnos que actualmente ronda los 3000 jóvenes.

Hace algunos años (Foto: Silvana Vallejo) / Laterales / Entrada lateral

Ventanas y vitreaux

Vitrinas interior

Observaciones del autor 

Hace bastantes años, concurria a la facultad UADE, en Buenos Aires a cursar  Comercio Internacional. Este edifico quedaba a la vuelta y siempre lo miraba con curiosidad, parecía que Frankenstein, Drácula, o el Fantasma de la Opera saldrían de ahí en cualquier momento. Pregunté que era y me dijeron: “la facultad de ingeniería”. Mucho no entendía, sabia que esta tenia un edifico de generosas dimensiones en la Av. Paseo Colon al 800.

Algunos años después hice un curso de piloto (Náutica) y tuve oportunidad de  conocerla por dentro. Costaba trabajo no dirigir las miradas al mobiliario y decoración interior, sobre todo en la entrada y escalinatas, pese a que las aulas  no estaba en las mejores condiciones Abajo en el subsuelo, recuerdo que habia una o dos bateas para hacer pruebas de navegabilidad, o de cavitacion (hélices), tambien una serie de maquetas  importantes de barcos, de diques, de dragas, de puertos, además de relojes, aparatos de telefonía, engranajes, teodolitos, y cantidad de objetos.

Es característico en Argentina observar fachadas de iglesias de ladrillos sin revocar Alguna vez me dijeron que mientras estuviesen asi, no pagaban impuestos (hoy y desde hace bastante tampoco pagan) ya que la obra no estaba terminada. Nunca supe si esto es cierto o no, y si tambien era lo mismo para los edificios, porque tambien  habia iglesias en Montevideo y a saber este no era el problema, sino mas bien la falta de plata, si  conozco varias iglesias en estas condiciones, sobre todo en las provincias argentinas.