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Los cuatro mil Patacones de Artigas

 

La extraordinaria gesta del chasque De los Santos, está repleta de misterios y contradicciones.

Bastó que a Alberto Moroy le pidiera alguna referencia sobre lo que considero uno de los viajes más heroicos y sorprendentes que conocemos en esta región del mundo, para que nuestro amigo comenzara a descubrir incoherencias que no desmienten nada, pero demuestran la necesidad que tiene la historia de que alguien con credenciales (y capacidad), le meta mano y nos rescate,  no ya a Lavalleja sino a este hito de las cabalgatas.

 

Francisco de los Santos habría cabalgado 50 kilómetros por día durante nada menos que nueve meses, para llegar a Río de Janeiro con unos 20 kilos de oro amonedado. ¿Cuántas veces lo pudieron asaltar o apresar en territorio en ese entonces enemigo? Son al menos 1.450 kilómetros, seguramente con unos tres caballos, durmiendo a monte y sorteando andá a saber cuántos obstáculos y cuántos riesgos. ¡Qué poco sabemos de cosas que creemos muy sabidas!

 

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En la portada dos monedas patrias de las Provincias del Rio de la Plata,  una de oro (una onza) y otra de plata, ambas de 27 Gr., acuñadas en Potosí y usadas durante varios años despues de su emisión con el nombre de  “Patacones”. Hace cuatro meses publicamos “Este domingo recordá a Artigas”, cuyo link podrán cliquear abajo. En el mismo pasé muy por arriba este hecho debido a que necesitaba concentrarme en el exilio de Artigas.  ” Paisanos  -dicen que dijo Artigas- vamos a reunir toda la plata que tenemos y mandársela con un chasque. Hay 4 mil patacones del ejército y yo pongo 25 onzas de oro que tengo. Pero alguien tiene que llevar este auxilio… ¿quién se ofrece voluntario?…”- “Yo me animo, mi General”, el jinete que se ha adelantado, sofrenando su caballo delante de Artigas, es el sargento guaraní Francisco de los Santos.

 

Ante el pedido del editor, trataremos de dilucidar este pasaje de nuestra historia contada, pero no debidamente documentada, y a la vista carente de verosimilitud. No obstante tal vez, los lectores o algún historiador  puedan aportar más datos con rigor histórico, porque la verdad no la tenemos y el tema merece profundidad e investigación.

Este domingo recordá a Artigas

 

http://viajes.elpais.com.uy/2012/09/21/este-domingo-recorda-a-artigas/

 

 

Artigas

 

El 23 de Septiembre de 1820 tras el ataque a traición del caudillo entrerriano Francisco Ramírez, Artigas buscó refugio en el Paraguay, otros dicen  que fue el 5 de septiembre del mismo año.

 

“Antes de abandonar el suelo querido de su patria, el noble gladiador se acuerda de su hermano Manuel Francisco, de Lavalleja y otros amigos y compañeros de armas prisioneros en la isla Das Cobras y para socorrerlos, les envía sus últimos recursos que consistía en unos 4.000 patacones, y 25 onzas de oro.

 

 

Para el desempeño de esta misión tan peligrosa eligió el general a uno de sus mas fieles y valeroso soldados, Don Francisco de lo Santos, el último chasque artiguista. Este aceptó con gusto el encargo, orgulloso de la confianza que había sabido inspirar a su general, comprometiéndose a ir por tierra hasta la capital del Brasil y hacer entrega a los prisioneros de la cantidad confiada a su honradez y valor. El 12 de mayo de 1821 decía Rodríguez de Francia en relación a Artigas  “Reducido a la última fatalidad, vino como fugitivo al paso de Itapúa, y me hizo decir que le permitiese pasar el resto de sus días en algún punto de la República (Paraguay), por verse perseguido aún de los suyos, y que si no se le concedía ese refugio, iría a meterse en los bosques.

Artigas según José L. Zorrilla de San Martin / Francisco Ramírez

 

Lavalleja

 

El 3 de abril del año 1818, una fuerza portuguesa lo hizo prisionero en el arroyo Valentín (Salto). Remitido a Montevideo, fue trasbordado a Río de Janeiro. Ana Monterroso (su mujer) está en el campamento de Purificación, cuando su esposo cae prisionero. Artigas había dado la orden de que todas las mujeres pasaran a Concepción del Uruguay “Arroyo de la China”, ante el peligro de que los portugueses llegaran. Solicita y obtiene permiso de Artigas y del mando portugués para acompañar a su marido a Río de Janeiro, embarcando en la misma nave que lo lleva, el “Reina de Portugal”. En Río de Janeiro se alojan en Isla Das Cobras. La isla es pequeña y se encuentra en el centro de la Bahía de Guanabara. Muy posiblemente era usada para cuarentena y no como alojamiento. En la entrada de la Bahía está la fortaleza de Santa Cruz y es allí donde alojaron los prisioneros.

Ilha Das Cobras 1860 / idem 1840 / Actual / Posición  22°53’45.00″S  43°10’18.00″W

 

Los recibe el regente de Portugal, Juan VI, en cuya capilla se bautiza la hija mayor de Lavalleja, Rosaura, el 13 de abril de 1819. Fueron sus padrinos el conde y condesa de Viana. La segunda hija de Lavalleja, Elvira, nace el 3 de junio de 1820 y fue bautizada en la Matriz de Río, siendo sus padrinos, Francisca Lavalleja y Manuel Menezes y Castello Branco, hijo del conde de Viana. En Mayo de 1821 regresa Lavalleja. En el viaje de retorno a Montevideo, nace frente a isla de Lobos, Edigio Juan Pedro, tercer vástago de los Lavalleja Monterroso.

Juan Antonio Lavalleja / Regente de Portugal, Juan VI

 

Asi lo vieron otros historiadores

 

El 3 de abril, una fuerza del teniente Oliverio Ortiz que marchaba a Paysandú, desprendida del ejército de Curado, sorprendió a Lavalleja en las puntas del arroyo Valentín (ahora es en Salto) y lo hizo prisionero. El general enemigo lo remitió a Montevideo, vía río Uruguay abajo, con segura custodia y con barra de grillos. Lecor, por su parte, sin dejarlo bajar a tierra, lo trasbordó en la primera oportunidad a Río de Janeiro, donde quedó confinado en un pontón. Una hermana suya y su esposa Ana Monterroso, mujer varonil y patriota, siguieron al preso a la capital brasileña. Ensayando en la Corte los trabajos de atracción del elemento vencido, que le tenía recomendado a su general Lecor, el príncipe regente -futuro rey Juan VI- dulcificó la prisión de Lavalleja transfiriéndoselo a la Isla Das Cobras, y hasta parece que llegó a dispensarle algunas atenciones de índole personal. Después de estar 3 años prisionero, en 1821, pacificada ya la Provincia Oriental, se autorizó su vuelta a Montevideo.

 

 

Dijo  el historiador Enrique Patiño

 

El investigador oriental Enrique Patiño, publicó que Andresito, junto con los demás jefes artiguistas, había sido liberado de la prisión de Ilha das Cobras, merced a las gestiones de Don Francisco de Borja y Magariños, un español-oriental radicado en Brasil, y del ministro español ante la corte portuguesa, el Conde de Casa Flores; y devuelto a Montevideo el 3 de julio de 1821; todo en función del hallazgo de la lista de pasajeros del barco “Francis”, en la cual estaba incluido.

 

El Patacón

 

El Patacón o peso español era una moneda de plata de 287 decigramos de peso, que se usó en tiempos de la Colonia y se prolongó  hasta un poco después de la independencia Argentina.  La histórica Asamblea de 1813,  acuño con el mismo peso y ley de plata —9 décimos de fino, es decir 9 partes de plata y una de cobre para la liga de metal y darle mayor dureza— y con el valor de 8 reales fuertes.

 

 

Las monedas patrias de 1813 y 1815, emitidas a nombre de las Provincias del Río de la Plata durante las ocupaciones de la ceca de Potosí, por los generales Belgrano y Rondeau, Tenían una  denominaciones de ½, 1, 2, 4 y 8 reales y ½, 1, 2, 4 y 8 soles, mientras las monedas de oro (87,5%) fueron emitidas en denominaciones de 1, 2, 4 y 8 escudos Ley 21 quilates. 875 milésimos, peso: 27 gramos. Oro fino: 23,6 gramos, .las de 8 reales debían pesar 27 gamos.

 

 

En Argentina, los patacones fueron una famosa serie de monedas de plata emitidas en el período 1881-1883, denominadas oficialmente «peso moneda nacional». Se acuñaron cuatro valores:1 m$n (un peso moneda nacional) (de 25 gramos, 37 mm de diámetro, y 900 milésimos de plata),50 centavos (de 12,5 g, 30 mm y 900 milésimos de plata), 20 centavos (5 g, 23 mm y 900 milésimos de plata) y 10 centavos (2,5 g, 18 mm y 900 milésimos de plata.

 

Las monedas que usó Artigas

 

Lo  más probable es que la denominación de Patacones haya continuado bastantes años más adelante de 1815, fecha de su última acuñación. Si esto fue asi, la de 8 reales equivaldría a 8 Patacones. Por lo que podemos inferir que los 4 mil  Patacones, aportados para la liberación de Lavalleja y otros equivaldrían a 500 monedas de 8 reales con un peso de 13, 5 Kg. Las  25 onzas de oro serian la misma cantidad de monedas cuyo peso era  de una onza (castellana) 675gr de oro.

 

 

Llevado a la relación de 10.6 de plata por 1 gr. de oro tendríamos que las 25 monedas de oro equivaldrían  en valor a otras 260 de plata Llevado todo a reales de plata (Patacones), tendríamos que el monto equivalía a 760 monedas de 8 reales, con los que se podría comprar (aterrador) 20 esclavos de la época.

 

 

¿Y Francisco de los Santos?

 

http://wilsonmesa.blogspot.com.ar/2010/09/francisco-de-los-santos-el-chasque-de.html

Desde la frontera argentino-paraguaya, hasta Ilha Das cobras por carretera 1.450 Km /  Lapida en el cementerio de San Carlos (Maldonado) ¿Será él?

 

Observaciones del autor

 

Como vieron la historia es contradictoria, por un lado el presidio de Lavalleja despertaba compasión, entendiendo que esa isla (Das Cobras) debería ser terrible. Por el otro, Lavalleja y familia se codeaban con lo más granado de la sociedad, como el conde y condesa de Viana, su hijo Manuel Menezes y Castello Branco, ambos padrinos de sus hijos.

 

Según dicen, la libertad de Lavalleja y otros, fue como consecuencia del pago de rescate llevado por Francisco de los Santos, en épico viaje de 1.300km. (Linea recta) y al menos 1.450 por tierra. Desde la frontera hasta Rio de Janeiro, llevando 525  “monedas Patrias” (1813/1815), con un peso de 20 Kg. por tierras hostiles, plagadas de ladrones y al menos con dos montas de repuesto. A juzgar por los dichos, llegó a destino. El lapso entre lo narrado en relación al pago de rescate y la liberación de los mismos fue de 11 meses. Cincuenta km. por dia hubiese sido un buen promedio para un viaje esforzado, sin tener en cuenta lluvias y tormentas. Visto así, en un mes hubiese llegado y de yapa le damos otro por las dudas. Entonces entre su arribo a Rio de Janeiro y la liberación de Lavalleja y otros, transcurrieron nueve meses.

 

 

Asumiendo que esto fue asi ¿Qué rol cumplieron Don Francisco de Borja y Magariños y el ministro español ante la corte portuguesa, el Conde de Casa Flores? a los que se refieren algunos autores. En 1955, otro historiador uruguayo, Flavio García, encontró una carta de dicho conde de Casa Flores al ministro de guerra portugués, datada el 23 de junio de 1821, por medio de la cual requería la liberación de Andresito, involucrado en una trifulca con marineros ingleses.

 

Así, pudo saberse que Andresito, liberado conjuntamente con el resto de los jefes artiguistas, no había podido embarcarse en el “Francis”, a raíz de una pelea callejera de resultas de la cual, había sido encarcelado nuevamente. Posteriormente, la prolija investigación y recopilación efectuada por los historiadores misioneros Aníbal Cambas, Jorge Canteros y Francisco Machón, determinó que Andresito había caído prisionero, en compañía de su consejero espiritual, fray Acevedo, que había sido puesto en libertad, que había solicitado, con fecha 11 de mayo de 1821, su pasaporte, en una nota en la cual consignaba que su destino sería el pueblo de Arroyo de la China; y lo más importante: el hallazgo de un documento oficial de capital relevancia, de fecha 6 de julio de 1821, en el cual se estipula claramente que al producirse la riña con los marineros ingleses, Andresito se hallaba en compañía de un paraguayo de nombre José Domingo Palacios, que los dos fueron recluidos nuevamente, y que la investigación judicial demostró la inocencia de ambos; por lo cual se ordenaba su liberación.

 

El documento dice en su conclusión: “O mesmo Augusto Señor ordena que sejão postos em plena libertade os Hespanhoes Artigas e Palaços mandados reter na Ilha das Cobras, por iso que pelo sumario de testemunhas a que procedeo o Auditor Geral das tropas se conhece não estarem criminosos.”  De esta forma, contradiciendo a la historia más conocida, Andresito no murió en cautiverio.

 

Ref.

 

http://esaviejaculturafrita.blogspot.com.ar/2011/11/donde-esta-andresito-por-juan-carlos.html

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Antonio_Lavalleja